11 enero, 2026

11 enero, 2026

Cuadrante político

La CNTE y la verdadera lucha de clases

Cuadrante Político

El 17 de diciembre próximo, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, cumplirá  37 años de haber sido fundada. Nació en el sexenio de José  López Portillo, en los tiempos en que, el máximo despacho de la enseñanza nacional,  estuvo a cargo, primero de Porfirio Muñoz Ledo, y  al final presidida por Fernando Solana Morales. De acuerdo a su perfil en internet, cuenta con más de cien mil miembros. Y se define como “una organización de masas, al margen de la burguesía y del charrismo sindical”.

Llama la atención, el discurso radical, contra el aparato de Estado, usado por la CNTE, un lenguaje político que estuvo de moda, en las décadas de los setentas y los ochentas, paralelos a las movilizaciones de las masas salvadoreñas, y de otros pueblos centroamericanos.

De acuerdo al periódico “La Izquierda Socialista”, que se autodefine como “Vocero marxista de los  trabajadores y de la juventud”, en un artículo denominado, “La Reforma Educativa y la Lucha de  Clases en México”, advierte: “Hay un hartazgo de los trabajadores. Las masas están adquiriendo el sentimiento, después de todos estos años de lucha, de que este sistema, no es capaz de darnos alternativas, sacando las cosas de que, hay que cambiar las cosas profundamente”.

Conceptos tales como, “Estado burgues”, y la “dictadura del capital”, se erigen, como la retórica  de un radicalismo político, que va mucho más allá de la lucha contra la reforma educativa, y se inscribe, ya, de lleno, contra las estructuras del Estado neoliberal, encabezado por el Presidente Peña Nieto.

Unas breves líneas del caso Nochixtlan y sus características de violencia, narradas por “Izquierda  Socialista”, habla por si solo, de que, en el sureste, la lucha contra la reforma educativa, es solo un pretexto, para cocinar algo mucho más grande: “Vimos escenas de guerra civil, entre un pueblo  revolucionario y un Estado represor. El objetivo de las fuerzas represivas, era llegar a la capital oaxaqueña, y desalojar a los maestros, pero la población, ya se preparaba para la batalla”.

De acuerdo a los especialistas del tema, existen por lo menos 27 grupos políticos radicales, que en un tiempo operaron en la clandestinidad, y células guerrilleras en el interior de la CNTE. Entre las células insurreccionales, destaca el llamado Frente Popular  Revolucionario, donde se exhorta a generar un estallido social. Buscan acelerar las condiciones, para lo que se denomina, “la  Revolución Proletaria”, un concepto de naturaleza marxista-leninista.

CUANDO HABLAN DE CLASES, LA COORDINADORA Y PEÑA NIETO, SE REFIEREN A COSAS MUY DIFERENTES
El Presidente Peña  acaba de advertirle a  la CNTE que, si no dan clases, no hay diálogo, pero los de la Coordinadora están pensando en otra lucha de clases, una lucha social, que tiene como  objetivo central, el derrocamiento del régimen, por la vía de las movilizaciones y de la insurrección popular. Mientras que, para el gobierno peñista, lo que está en juego, es que miles de niños reciban instrucción escolar, para la CNTE  y sus aliados, los grupos  guerrilleros del sureste, lo que se plantea en el fondo, es “una revolución”, de ese tamaño, son las cosas.

Por lo tanto, lo que se avecina, en el sureste, y que seguramente repercutirá en el norte del país,  es un enfrentamiento entre las fuerzas policiacas y militares del régimen, y las organizaciones  más radicales de las guerrillas que, han encontrado un marco perfecto, para lanzar un desafío al  sexenio de Peña Nieto.

La cuestión, es sumamente grave, ya que, los grupos radicales del sureste, plantean la  incorporación de la población civil, asentada en los pueblos chiapanecos, oaxaqueños y guerrerenses, históricamente marginados.

Las posiciones inamovibles de las organizaciones campesinas-magisteriales, pueden llevar al país, hacia un costoso baño de sangre.

¿Será capaz el peñismo de sortear la crisis, ante un empresariado que exige a gritos, se aplique la mano dura?
En ese mismo paquete, va también, la carrera política de Miguel Ángel Osorio Chong, y sus aspiraciones presidenciales.

Pero, hay otra lectura, todavía más interesante, y que se inscribe en el juego maniqueo del poder, que siempre ha existido en los entretelones del gobierno mexicano:

¿EL SURGIMIENTO DE LA GUERRILLA ATRÁS DE LA CNTE, NO SERÁ APOYADA POR EL MISMO GOBIERNO PEÑISTA, PARA ANIQUILAR POLÍTICAMENTE A LÓPEZ OBRADOR? En este mar revuelto, todo puede suceder.

POSDATA.— Mucho ojo: aquí en Tamaulipas, el dirigente del SNTE, Rafa Méndez, busca aprovechar el río revuelto, para  satanizar a todos sus disidentes de que son de la Coordinadora. Y de esta manera, ejercer el dedazo, heredando el poder, a uno de sus incondicionales. ¡Aguas maestros!

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