11 enero, 2026

11 enero, 2026

¿Revuelta en el Congreso?

El Kiosko

El liderazgo de Ramiro Ramos Salinas en el Congreso del Estado siempre ha despertado múltiples comentarios, la controversia lo persigue.

Desde que asumió la Jefatura de la Coordinación Política del Poder Legislativo de Tamaulipas, el priista de Nuevo Laredo se manejó de una manera singular, polémica en muchas ocasiones, en contra de las instrucciones de las áreas de operación política.

Un caso ejemplar fue la aventura fallida del Congreso Itinerante. ¿La recuerdan? Un día alguien le ‘vendió’ a Ramiro Ramos Salinas que para ser conocido a nivel estatal (y sustentar ‘el sueño guajiro’ de ser gobernador) era necesario llevar las sesiones legislativas a los principales municipios tamaulipecos.

Las cosas iban tranquilas hasta que llegaron al plural, cosmopolita y democrático puerto jaibo. En el contexto de las balaceras, persecuciones y ejecutados que se desataron en la ‘caliente’ primavera de 2014, el líder de la bancada tricolor no midió los efectos y las consecuencias de lo que era visitar Tampico en épocas tan ‘candentes’.

De hecho, Ramiro Ramos Salinas minimizó las movilizaciones ciudadanas en contra de la inseguridad pública, tal vez acostumbrado a la ‘calma chicha’ que caracterizaba a Ciudad Victoria o a la escasa participación cívica de la Frontera Chica y anexas.

Al cerrar el segundo día de sesiones de su Congreso Itinerante en el Centro de Convenciones de Tampico, una marcha ciudadana irrumpió en el salón que sirvió de recinto oficial y descargó su enojo, molestia y frustración ante la ola de violencia desatada entre dos bandas de la delincuencia organizada.

Los diputados locales apenas habían alcanzado a salir dos o tres minutos antes del edificio cuando Eduardo Cantú (qepd) ingresó en una silla de ruedas, acompañado de cientos de ciudadanos, exigiendo la presencia de los representantes del Poder Legislativo de Tamaulipas.

Los medios de comunicación locales captaron el momento y las redes sociales entraron en acción. En medio de gritos y reclamos, algunos diputados locales, entre ellos Olga Sosa, Eduardo Hernández Chavarría y Jorge Valdez, regresaron al recinto y aguantaron la presión ciudadana. Era lo menos que se podía hacer en ese momento en que la violencia era el tema de todos los días: escuchar a un demandante sector de la sociedad.

Por supuesto, entre los legisladores que volvieron al salón del Centro de Convenciones para poner el pecho y aguantar los justos (aunque a veces altisonantes) reclamos ciudadanos, no se encontraba el Jefe de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado. El pintó su raya y se ausentó.

Al día siguiente, Ramiro Ramos Salinas estuvo a punto de ser destituido del liderazgo del Congreso del Estado. El diputado local se tambaleó y cuando parecía que iba a caer, pidió el respaldo de sus compañeros legisladores para mantenerse en el cargo.

De forma insólita, el líder legislativo fue perdonado por el más alto mando de Tamaulipas. Eso sí: le exigieron que se aplicara en su trabajo, que escuchara, que cambiara su actitud, que colaborara con las demás áreas públicas y que ya nunca más minimizará las movilizaciones sociales.

Ramiro Ramos Salinas se salió con la suya. Se mantuvo en la presidencia del Congreso del Estado e, incluso, volvió a instrumentar, con bombos y platillos desarticulados, su gira política denominada ‘Congreso Itinerante’.

Así se condujo el líder congresista tamaulipeco. Nunca hizo caso. Basta recordar otro caso: en la visita que realizó el presidente Enrique Peña Nieto a Reynosa para inaugurar el Hospital Civil, Ramiro Ramos alcanzó a pedirle una foto al primer mandatario y, de inmediato, la subió a las redes sociales a fin de dar la impresión que estaba en ‘la jugada’ por el 2016.

Ahora, después de su fallido intento por ser candidato priista a la gubernatura del estado, el presidente del Congreso del Estado parece estar atrás de una ‘revuelta’ que tiene el objetivo de que no se lleve a cabo la sesión legislativa de mañana, un día clave para la aprobación de cuentas públicas de municipios y dependencias.

¿Qué alienta ese intento de ‘revuelta’? Como siempre, se debe seguir la pista del dinero. Todo es culpa del dichoso ‘bono legislativo’. Ese es el motivo.

Más allá de lo que suceda con este asunto entre legisladores, el fondo del caso es un efecto más de la estrepitosa derrota que sufrió el Revolucionario Institucional en la histórica elección del pasado 5 de junio. Por lo visto, aquí aplica una frase célebre: ‘La línea es que no hay línea’… o, al menos, la línea
está fracturada.

Y PARA CERRAR…
El Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Enrique Etienne Pérez del Río, estuvo presente en el arranque de los cursos en Reynosa.

Trabajar en unidad y con espíritu de superación fue el mensaje central que envió el representante de la máxima casa de estudios del estado.

Además, Enrique Etienne Pérez del Río firmó convenios con el Centro de Biotecnología Genómica del Instituto Politécnico Nacional y el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep).

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