4 junio, 2026

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Sólo discursos

Enroque
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Desde que Enrique Ochoa Reza asumió la dirección nacional del PRI ha intentado restañar la deteriorada imagen que el partido político que capitanea ha sufrido en el actual sexenio, hasta ahora, desafortunadamente, sin resultados positivos.

El error del jerarca priista, es que, al igual que el ex candidato a la gubernatura de Tamaulipas, Baltazar Hinojosa Ochoa, pretende recuperar la credibilidad y la confianza de los simpatizantes a base de golpear a las agrupaciones y los adversarios políticos, a veces ingenuamente.

Y así como a Balta le salió el tiro por la culata cuando trató de convencer a los votantes tamaulipecos de que Cabeza de Vaca era un delincuente, y nadie le creyó, el ex director de la CFE habla de combatir la corrupción y la impunidad, cuando las evidencias demuestran que, al menos en la actual administración federal, el supuesto combate contra esos males endémicos no ha pasado de discursos.

El día en que los electores vean tras las rejas a los grandes corruptos, entre los que se encuentran algunos dirigentes sindicales, ex gobernadores y hasta dirigentes nacionales, todos ellos militantes distinguidos del Revolucionario Institucional, que todo mundo conoce, no solamente a Javier Duarte de Ochoa, quizá la percepción
de la gente en la calle sobre el tema sea diferente.

Es inaceptable que un jefe del ejecutivo estatal, como el de Quintana Roo, Roberto Borge, haya gastado casi 3 mil millones
de pesos en servicios de taxis aéreos, sin contar los gastos de los 50 viajes realizados al extranjero, entre ellos a Inglaterra únicamente para presenciar la final de la Champions League entre el Manchester United y el Barcelona celebrado el 2011 en Wembley, apenas unas semanas después de haber rendido protesta como gobernador.

Mientras eso no suceda, y la experiencia anticipa que no sucederá, a pesar de la apremiante necesidad que tiene el ex partido oficial de recuperar la credibilidad de los mexicanos, ni los propios priistas estarán realmente convencidos de que
el tricolor y el gobierno están
haciendo algo realmente en serio para acabar con los funcionarios públicos corruptos y los políticos transas.

Y eso vale también para el primer mandatario tamaulipeco que no es militante del ex invencible.

El nativo de Reynosa tiene que demostrar con hechos que, como afirmó en la toma de posesión, no habrá borrón y cuenta nueva y que el o los que la hicieron tendrán que pagarla.

Si no cumple el compromiso contraído, causará, como el PRI, una profunda decepción, como les sucedió a los primeros dos presidentes no priistas que gobernaron a la República, Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa, que desaprovecharon, especialmente el mencionado en
primer término, una oportunidad histórica para cambiar el rumbo de México.

Una buena manera de probar que las nuevas autoridades están realmente decididas a cambiar las cosas sería, para empezar, rebajando los salarios a los funcionarios, sean éstos de elección popular o designados, como lo hizo la alcaldesa de Tampico, Magdalena Peraza Guerra,
quien, además, resolvió que no cargará al erario las cuentas de los celulares ni los vales de gasolina.

Como dijera el dirigente de la CROC
de Altamira, Germán Medina Mora, no es justo que, en tanto que los funcionarios de gobierno reciben sueldos excesivos, los que ganan los trabajadores y la población en general no alcanzan ni para comer.

Lamentablemente, desde la óptica de aquellos a los que no les falta nada, la percepción es diferente a la del pueblo.

De acuerdo con la apreciación de los representantes del sector privado, por ejemplo, no hay en estos momentos indicios de una crisis financiera en el país.

Lo que hay, afirman, es un bajo ritmo de crecimiento y una precarización en el mercado laboral, problemas a causa de los cuales, desde el sentir de los asalariados, sin embargo, tienen a millones de personas muertas de hambre, pero que seguramente no se alcanzan a ver desde las
altas esferas del poder en la que viven la mayoría de los grandes empresarios y patrones.

Para los integrantes de la lista de Forbes las crisis tienen la dimensión de tales sólo cuando afectan a sus intereses y a sus bolsillos.

jlhbip@hotmail.com

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