Es común que en las oficinas burocráticas circulen documentos raros, y ese es el caso de un documento muy singular que circula con el título: «La ley del Jefe». Dicha ley supuestamente está dirigida a los subordinados y contiene los siguientes mandamientos:
Art. 1o.- El jefe es el jefe.
Art. 2o.- El jefe es la única verdad de la nómina, quien crea en él, se salvará.
Art. 3o.- El jefe es el único que piensa, los subordinados solo trabajan.
Art. 4o.- El jefe no es vanidoso, es perfecto.
Art. 5o.- El jefe tiene la razón.
Art. 6o.- El jefe siempre tiene la razón.
Art. 7o.- Cuando un subordinado enloquezca y pretenda ser él quien tiene la razón, entrarán en vigor automáticamente los artículos 5o. y 6o. de esta ley.
Art. 8o.- El jefe es generoso, pero los ascensos se consiguen de rodillas.
Art. 9o.- El jefe no necesita de adulaciones, pero una alabanza cada media hora no le cae mal.
Art. 10o.- Cuando el jefe sonríe, el empleado debe carcajearse.
Art. 11o.- Cuando el jefe habla, el empleado debe escuchar extasiado.
Art. 12o.- El jefe nunca llega tarde, se encuentra en una reunión.
Art. 13o.- El jefe nunca se toma libertades con su secretaria, la educa para que eleve su eficiencia en el servicio.
Art. 14o.- Las secretarias del jefe deben saber que la palabra secretaria proviene de secreto, y que su principal deber es mantener inmaculado el prestigio y la aureola de su jefe.
Art. 15o.- El jefe nunca lee los periódicos en la oficina, se informa.
Art. 16o.- El jefe nunca duerme, descansa.
Art. 17o.- El jefe nunca come, se alimenta.
Art. 18o.- El jefe nunca toma, festeja.
Art. 19o.- Servir al jefe, no es simplemente un empleo, sino una misión, un placer y un destino.
Art. 20o.- El jefe es el único héroe del equipo, y el único hombre gol en todos los partidos.
Art. 21o.- El jefe es el más picudo, el más sácale punta, el más chipocludo de todos los jefes, y el subordinado que lo dude es un traidor.
Art. 22o.- Serán castigados todos aquellos subordinados negativos y derrotistas, que divulguen que la gubernatura de Tamaulipas es el límite de los sueños del jefe, cuando están a la vista la Presidencia de México y la Presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
Art. 23o.- Si algún empleado viola con hechos o con la imaginación la presente ley, será cesado de inmediato, con escándalo y sin liquidación alguna.