28 marzo, 2025

28 marzo, 2025

Laberintos del poder

El bloque

Laberintos del poder

El prolongado aletargamiento de Ciudad Victoria y la indecisión de las ciudades de la zona sur, ha provocado un fenómeno en Tamaulipas.

La frontera, que ha conservado su dinámica casi intacta, ha asumido un liderazgo en la política, sociedad y economía estatales. Los grupos de esa región, en el escenario que usted guste, son prácticamente los únicos que hasta ahora parecen ser capaces de organizarse, proponer opciones y en forma elegante, hasta amenazar.

Ejemplos menudean, pero en esta ocasión me quedo sólo con uno de ellos, que refleja una tendencia que podría poner a sudar la gota gorda a los partidos políticos y hasta al propio gobierno, sin importar su orden.

Usted debe saberlo ya. Producto del batacazo económico que propinó el aumento a los precios de los combustibles, surgió la Unión de Gasolineros de la Frontera Norte con raíces en toda las ciudades tamaulipecas limítrofes con Estados Unidos. Y sí, como ya parece natural, Reynosa es la punta de lanza de esa agrupación.

Su alguien pensó que ese movimiento se acotaría a sí mismo en el terreno de las gasolinas, se equivocó. Esa Unión se ha convertido en una ventana de desahogo para otras corrientes empresariales que ya han manifestado su apoyo a la misma, como la Cámara Nacional de Comercio, la Cámara Nacional del Autotransporte, la de Restaurantes y Alimentos Condimentados, la de la Industria de la Construcción, la de la Industria de Transformación y hasta la de la ahora belicosa Confederación Patronal de la República Mexicana.

Si le falta una importante, no sé cuál sea. Están prácticamente todas.

La verdad, no recuerdo en Tamaulipas una suma de estas dimensiones hasta ahora virtual pero en camino de concretarse, de organismos de la iniciativa privada, para exhibir su descontento y exigir que se les escuche.

El primer acto de poder gremial sería, de acuerdo a lo que han hablado entre ellos sus dirigentes, es integrar un frente común contra el “gasolinazo” y sus sucesores, por el impacto que provocará en todos los sectores productivos. Nadie se escapará y eso les asusta. Y con razón.

Tal vez el gobierno, federal o del Estado, puede restarle importancia a este movimiento porque puede argumentar que no es de su competencia resolver las demandas sobre el precio de los combustibles. Al parecer, están tan ocupados en ver el frondoso árbol de enfrente que no alcanzan a ver el espeso bosque que está atrás de él. ¿Y qué es lo que deberían observar?

En la opinión de su servidor, dos factores:

Uno de ellos, es que es un grupo apartidista, sin injerencia de colores y siglas, lo que lo convierte en un movimiento genuino, sin metas en alcaldías, diputaciones o algún puesto en una administración pública, lo cual le otorga una credibilidad muy superior a lo que diga o haga el gobierno.

El otro, es quizás más riesgoso para el sistema político actual.

Si esa Unión es capaz de convertirse en un bloque empresarial polifacético y por añadidura hinchado de dinero –con todo lo que eso significa– a corto plazo pedir que bajen los precios de la gasolina les parecerá una bicoca e irán por un platillo más suculento que ha sido coto de caza de esos partidos que han marginado:

Sí, el poder político.
Vaya usted a saber, si esa comunión de fortunas y capacidad de acción logra obtener beneficios sustanciales para sus agremiados y para la economía en general, si de esas filas podría surgir dentro de menos de cinco años un candidato independiente a la gubernatura.

Una sana sugerencia: Mejor háganles caso ahorita…

La frase de hoy
“En esta época hay muchos políticos ambiciosos, que ningún bien hacen a mi raza; pasan el tiempo discutiendo tonterías y robándose el dinero que le pertenece al pueblo…”

Pancho Villa/General Revolucionario de México

Twitter: @LABERINTOS_HOY

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