CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Los robos de combustible en el ducto que comunica a las refinerías de Pemex de Ciudad Madero a Cadereyta significa pérdidas a un promedio de ocho millones de pesos diarias en la operación, por unos 6.6 millones de pesos en combustible robado y 1.9 millones en el costo de una vigilancia y 49 mil pesos diarios en acciones de prevención, que hasta la fecha es infructuosa, debido a complicidades dentro del
sindicato petrolero y falta de vigilancia.
Solamente en el último año se localizaron 968 tomas clandestinas en Tamaulipas, lo que significa que en promedio un ducto de Petróleos Mexicanos en esta entidad es ordeñado cada nueve horas con una extracción promedio de más de mil barriles de producto terminado, generalmente gasolina Magna.
Estas pérdidas se suman a las que arroja de operación de ambas refinerías cuya producción ha caído a menos de la mitad en una década, debido sobre todo a falta de crudo de petróleo, según los mismos informes de Petróleos Mexicanos.
De los 12 mil 767 kilómetros de ductos de Pemex, mil 363 kilómetros se ubican en Tamaulipas, 770 desde Reynosa y 593 desde la Refinería Francisco I. Madero hacia Caderyta, Nuevo León y hacia Salamanca, Guanajuato.
Pemex no ha informado a la fecha el monto de los robos de gas y aceite en la Cuenca de Burgos, donde al menos una docena de pozos ya no producen y una cantidad igual está en manos de bandas delincuenciales.
La producción de gas en la Cuenca de Burgos, contando Nuevo León y Tamaulipas ha caído de su punto máximo, mil 469 Mmpcd (Millones de pies cúbicos al día) en abril de 2010 a solamente 694 Mmpcd en abril de este año, lo que significa menos de la mitad.
Pero si solamente se toma la producción de gas natural dentro de Tamaulipas, esta producción cayó del punto máximo, poco mil millones de pies cúbicos al día a solamente 482 Mmpcd, en abril pasado, una caída a menos de la mitad.
En las refinerías de Cadereyta y de Ciudad Madero, los trabajadores aseguran que la baja de producción ha llegado a tanto, que hay día enteros en los cuales no tienen nada que hacer.
En el primer trimestre del año la producción total en la Refinería Francisco I. Madero fue solamente el 21 por ciento de la que tuvo en el primer trimestre de 2008, con lo que esta instalación de Petróleos Mexicanos tendrían pérdidas directas, no cuantificadas, en sus gastos de operación, todos los días.
Una fuente de Pemex aceptó que la Refinería de Ciudad Madero requiere tener una producción de al menos 70 mil barriles diarios procesados de petróleo crudo para cubrir los gastos de operación, salarios, vigilancia, logística, seguridad, actualización, y solamente produce 31 mil 946 barriles al día en promedio.
La refinería de Cadereyta que ha bajado a la cuarta parte del promedio que tuvo en 2008, solamente produce 58 mil barriles diarios de los 72 mil necesarios para cubrir los costos de producción.
Además de estas pérdidas netas debido a los bajos volúmenes de crudo procesados, entre ambas refinerías se pierden todos los días unos dos mil 800 barriles de gasolina o diésel.
Hasta la fecha, Pemex Logística no ha revelado con exactitud el número de tomas clandestinas ubicadas y el monto del producto extraído, ni tampoco si tienen una investigación interna para determinar cómo es que las bandas de huachicoleros saben cuándo se está enviando gasolinas o diésel.
Pese a que se endurecieron las penas por robar combustible con hasta 40 años de prisión y multa de 50 mil a 65 mil días de salarios mínimo vigente, el número de tomas clandestinas creció de 2014 a 2016 casi un 50 por ciento, de 699 ese año a 968 en 2016.
Revistas especializadas consideran que al ofertar la sociedad de los ductos de Pemex, el que cubre Madero a Cadereyta y el que pasa por la región huachicolera de Puebla y Tlaxcala, podrían no recibir ofertas debido a lo alto de las pérdidas y las dificultades del terreno para vigilarlo, pero sobre todo, debido a la colusión del Sindicato Petrolero.




