CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Abril y Julio César, dos victorenses que vivieron el peor día de sus vidas en el sismo ocurrido el pasado martes 19 de septiembre, que frente a la adversidad decidieron solidarizarse con su país y ayudar a los que perdieron todo, mexicanos para los que su mundo se desmoronó en un abrir y cerrar de ojos.
Fueron segundos, que parecieron horas, de un momento a otro les cambió su vida, mientras que Abril buscaba desesperadamente salvar a su mamá, Julio César controló crisis de pánico a su alrededor y sin pensarlo sólo comenzó a ayudar.
Abril Balcázar Rueda es licenciada en Ciencias de la Comunicación, trabaja como maestra y por cuestiones de inseguridad se fue a radicar a CDMX desde hace un año, vive en la colonia Nápoles, vecina de las zonas más afectadas: Del Valle, Condesa, Roma y Narvarte.
“Estaba aquí en mi departamento, terminaba de comer y platicábamos mi mamá, mi esposo y yo, mi cuarto de lavado está hasta el último piso, así que les comenté que subiría a poner ropa, pero algo me entretuvo. Mi esposo estaba en su estudio, mi mamá lavando trastes, me fui al cuarto a buscar la ropa que iba a subir cuando sonó la alarma, justo dos horas después de haber sonado la del simulacro”, relató Abril, quien por causalidad tenía de visita a su mamá, pues la señora radica en Ciudad Victoria.
Al escuchar la alarma pasó los segundos más largos de su vida y aunque se encontraban en el primer piso de un total de tres, para Abril su mayor preocupación era ayudar a salir sana y salva a su mamá.
“Cuando corría por el pasillo hacia la salida empezaba a tronar y a tener fisuras la cantina, empezaron a caerse los platos, tronaba el edificio, yo corrí hacia mi mamá y la agarré para ayudarle a bajar, mi esposo abrió la puerta para que saliéramos nosotras y darle oportunidad a que también salieran mis perras. Al salir ya estaba todo en pánico, gente gritando y corriendo, es imposible guardar la calma con algo tan catastrófico”, externó Abril.




