28 enero, 2026

28 enero, 2026

Rescates a contrarreloj

Mientras aumenta el número de víctimas mortales, se redoblan esfuerzos para salvar la vida de quienes permanecen bajo los escombros

CIUDAD DE MÉXICO.- El número de personas que han fallecido por el sismo de 7.1 ascendió a 302, de acuerdo con reportes de autoridades locales y federales.

Pero al mismo tiempo, miles de rescatistas luchan contra el tiempo para rescatar más personas con vida de entre los escombros.

Tan sólo en la Ciudad de México, se han rescatado de entre los escombros a 115 personas vivas y 88 cuerpos, dio a conocer la Secretaría de Marina-Armada de México.

Los trabajos de salvamento de las probables personas vivas y recuperación de cuerpos continúan realizándose con las debidas medidas de seguridad para los rescatistas, previo peritaje estructural, revisión de áreas afectadas y cálculo de pesos, además de contar con el apoyo de los equipos sensores, informó la dependencia naval.

«Cabe resaltar que las acciones de salvamento se determinan tomando en cuenta la fuerza gravedad, las rutas críticas por seguridad y el retiro de piezas grandes con grúas”.

El número de personas que han fallecido por el sismo de 7.1 dejaron un saldo de 142 personas muertas hasta el momento en la Ciudad de México, de acuerdo con la Jefatura de Gobierno.

El Jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera, detalló que en la capital han muerto 142 personas, de ellas 91 son mujeres y 51 hombres.

Hasta el momento 60 personas han sido rescatadas de entre los escombros, detalló el Mandatario capitalino.

En Morelos, los decesos llegaron a 97, de acuerdo con el Gobernador Graco Ramírez.

Ramírez indicó que se tiene ya un censo de los sitios históricos que resultaron dañados con el movimiento telúrico y que trabajarán también en ello.

Por otro lado, en un comunicado, Protección Civil federal registró 43 muertes en Puebla, 13 en el Estado de México, 6 en Guerrero y una en Oaxaca.

La dependencia prevé que la cifra aumentará durante las jornadas de rescate y remoción de escombros.

«La maquinaria sólo se está utilizando en labores de limpieza y no en estructuras colapsadas», sostuvo la dependencia.

La Coordinación invitó a la población a continuar con la revisión de las viviendas o edificios y, en caso de encontrar daños considerables, reportarlos a las autoridades en www.gob.mx/sismo.

En el ámbito laboral, las personas podrán reportar al número 56 45 22 16 si las instalaciones de su trabajo son inseguras y aún así les piden acudir.

Corren riesgo
Ayudar les ha costado a los brigadistas más que su esfuerzo: algunos han perdido dedos en las labores de rescate.

Cuando colaboraba a evacuar a sus alumnos del grupo «1H», al profesor Javier Pacheco Santa María, de 53 años, le cayó una barda encima que le aplastó su mano izquierda, provocando daño en tres dedos.

Al llegar al Hospital, los médicos le amputaron el dedo anular y una parte del dedo meñique, mientras que el dedo mayor le fue reconstruido.

«Me dicen mis compañeros que soy héroe porque me quedé a sacar a los alumnos, pero yo no me siento héroe, siento más bien que era mi responsabilidad sacar a los muchachos», dice el profesor de la secundaria Ehecatl, ubicada en Ecapetec, mientras contempla la foto de su mano lesionada en el celular.

El oficial Mario Segura, de 39 años, participaba en el rescate de personas en un edificio que se derrumbó sobre Avenida Santa Ana, cuando le cayó una barda encima y perdió parte de un dedo de su mano izquierda.

«Empezamos a sacar los escombros porque nos decía un familiar que había tres personas adentro y se cayó un pedazo de barda, me cayó en la mano, la alcancé a sacar, pero mi dedo se quedó ahí atorado. Traté de ayudar pero no pude llegar a mi objetivo», lamentó.

Algo similar le pasó a José Óscar Rodríguez Trejo, empleado postal de 37 años, quien al intentar rescatar a su vecino perdió un dedo de la mano derecha.

Héroes de cuatro patas

Un ladrido trajo esperanza a todo México. En redes sociales se les ha comparado con los personajes animados de la «Paw Patrol», pero ellos son reales, son mexicanos y son héroes en cuatro patas.

Desde las primeras horas de labores de rescate, después del temblor de 7.1 del martes pasado, 15 binomios caninos de la Sedena, y otros perros rescatistas entrenados en distintos lugares de la República, llegaron a ofrecer su sensible olfato para encontrar personas con vida que pudieran estar atrapadas en los edificios colapsados.

Equipados con gogles, arneses y botas para proteger el cojinete de sus patas, este ejército canino está entrenado para detectar personas atrapadas en los escombros y ladrar a su binomio humano cuando identifican alguno de los cuatro olores que su fino olfato puede percibir: olor a ahogado, a hueso quemado, a cuerpo putrefacto o cuerpo estresado, con vida. Por su tamaño, entrenamiento y agilidad, pueden llegar a lugares que para los rescatistas es de difícil acceso.

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