CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Con propósito de lograr que las personas con capacidades especiales tengan autonomía, desarrollo intelectual y seguridad en sí mismos, se fundó hace 20 años la Asociación Falcone para niños con discapacidad A.C.
Personal capacitado se encarga de atender alrededor de 20 alumnos mayores de 16 años con discapacidad y además ofrecen asesoría a padres de familia.
“Tratamos todos los trastornos de déficit de atención sin importar qué discapacidad puedan tener, por lo general es la discapacidad intelectual, como autismo o Síndrome de Dawn. La atención es completamente gratuita, siempre lo ha sido”, explica, Martha Luz Falcone, presidenta fundadora de la Asociación.
Explicó que el problema de trastornos de déficit de atención se deben a cómo las personas con capacidades diferentes perciben el mundo a través de los sentidos.
“La gente piensa que la discapacidad es como si fuera una gripa o un cáncer, por decir un ejemplo, y que requieren de un medicamento farmacéutico y el problema no es ese sino cómo es que perciben el mundo a través de los siete sentidos, cinco ya conocidos más dos nuevos, el de propiocepción y el vestibular”, comentó.
Se sabe que el sentido de la propiocepción permite conocer dónde está cualquier parte del cuerpo en todo momento y sin necesidad de estar viéndola. El vestibular se encarga del control del equilibrio, éste sistema procesa la información acerca de la fuerza de la gravedad y movimiento.
“Lo que hacemos en la asociación es crear conciencia a los padres de que el problema no se soluciona con pastillas y a los niños les enseñamos a interpretar sus propios sentidos a través de la interacción social con técnicas y talleres especiales”, dijo.
Actualmente la Asociación Falcone trabaja con un programa grupal, donde se les imparte terapia de interacción social y ocupacional a jóvenes con discapacidad.
Entre las diferentes actividades que desarrollan está el “Viernes de paseo” y en la pasada edición acudieron a Subway, donde los jóvenes aprendieron a preparar alimentos y compartieron la mesa con el personal del lugar, lo que les mejora su autoestima y les ayuda a tener confianza y seguridad para emprender un trabajo.




