21 mayo, 2026

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Familiares recorren las calles de Altamira

La joven -dicen- puede pasar horas acostada en el borde de la cama pensando en nada.
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ALTAMIRA, TAMAULIPAS.- A la «flaca» le gusta dormir mucho. A la «flaca» le encanta escuchar música a través de esos audífonos que su padre recientemente le compro.

La joven -dicen- puede pasar horas acostada en el borde de la cama pensando en nada.

Desde hace 19 años que Jessica Lizeth García Cortez no se separa de sus papás, como ahora nos cuenta Dulce Maribel García prima de la joven desaparecida desde el pasado 23 de marzo.

«Es muy cercana a su papá. No, sale a ningún lado sin él. No va a ninguna parte sola. Es una jovencita bien portada, no sabemos porque decidió marcharse de casa «, dijo.

La joven Jessica no sabe regresar sola casa.

A la muchacha se le complica diferenciar entre una persona ‘buena’ a una persona con ‘malas intenciones’

Jamás había salido sola a la calle, más allá de las dos o tres cuadras que la separan del lugar dónde acude a comprar comida diariamente.

A Jessica – nos cuentan su padre- la extrañan en su casa sus hermanos, los tíos, los primos, los pocos amigos del barrio en la colonia Los Laureles.

«Jessica, si nos escuchas a través de este mensaje, debes saber que te queremos mucho. Esperamos que regreses. Si, nos oyes, escapa, pide ayuda. ¡Vuelve a casa!.

La joven García Cortez suma 12 días desaparecida.

La familia ya sostuvo un acercamiento con la familia de Teresa ‘N’, presuntamente responsable de su No Localización. No saben nada. No, quieren decir nada. Teresa tampoco aparece desde el 23 de marzo.

La Policía, dice Esthela Virginia García Juárez,(tía) asegura que trabaja en una investigación.

Pesquisa-advierten- que no arroja resultados positivos.

Todos los días, por la mañana, mediodía, tarde, noche, a ratos o por horas, aseguran los familiares que recorren las calles de Altamira en búsqueda de Jessica.

«A la ‘flaca’ le gusta bailar. Le gusta cantar. Le encanta comer con la familia, con los audífonos puestos. Los que le acaba de regalar su papá. A Jessica la esperamos en casa», dijo la tía con las palabras entrecortadas por el llanto.

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