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Comonfort, el gobernador que fue perdonado

Aunque en un inicio fue enemigo de Benito Juárez, se le perdonó y le permitieron ser gobernador de Tamaulipas. Fue después uno de los generales más destacados

/ 19 de agosto, 2018 / Marvin Huerta Márquez

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- El 1 de diciembre de 1857, después de cumplir un interinato ante la renuncia del general Juan Álvarez; el general Comonfort tomó posesión como presidente constitucional de la República.

Con su ánimo conciliador, Comonfort quiso organizar un gabinete mixto de liberales y conservadores que se convirtió en una caja de Pandora. De ese modo el 17 de diciembre el general Félix María Zuloaga, con apoyo del propio presidente Comonfort, proclamó el Plan de Tacubaya, por el cual desconocía la Constitución de 1857. Al adherirse al plan y desconocer así la constitución que había jurado meses atrás, podría decirse que Comonfort se dio un autogolpe de estado.

Parecía que la revolución había triunfado, pero no tardaron los ánimos en caldearse y las fuerzas en conflicto empezaron a velar sus armas y criticar, tanto los unos como los otros, al presidente golpista. Comonfort tomó así poderes extraordinarios, lo cual exacerbó los ánimos de ambas fuerzas: ya era repudiado por los liberales y abandonado por los conservadores.

Comonfort renuncio como presidente el al 21 de enero de 1858, y rápidamente partió a Estados Unidos al exilio. Benito Juárez, quien era el presidente de la Suprema Corte de Justicia, asumió el poder el 15 de enero de 1858, según mandaba la Constitución, mientras que los conservadores reconocían a Zuloaga como su presidente. Así comenzó la Guerra de Reforma que tantas vidas le costó a México y que aun después de terminada, fue la causa de que los perdedores trataran de instaurar un imperio bajo el protectorado francés.

Intentos de regresar del exilio

En una carta dirigida al Congreso de la Unión en abril de 1861, ofreció regresar al país y presentarse a un juicio público ante dicho cuerpo, pero que se le siguiera tratando como presidente en lo que durara el proceso. La carta causó un gran escándalo y los diputados llegaron a la conclusión que era inadmisible pues para ellos había dejado de ser mandatario el 17 de diciembre de 1857.

Con todas las oportunidades aparentemente cerradas para ingresar legalmente al país, Comonfort empezó a improvisar un plan suplementario. A través de amigos y agentes estuvo constantemente en contacto con los mexicanos que pasaban por New Orleáns camino a México. Pudiendo de ese modo tener relaciones con el caudillo neoleonés Santiago Vidaurri, quien para esas fechas empezaba a tener dificultades con el gobierno de Juárez.

Su regreso a México

Comonfort viajó con su familia de New Orleans a Brownsville a fines de junio de 1861. Mientras tanto Vidaurri empezó a arreglar todo para el arribo de su amigo y en una carta a Juárez a principios de julio, le decía diplomáticamente que el ex presidente quería regresar al país por su quebrantada salud. Juan José de la Garza, entonces gobernador de Tamaulipas, hizo planes de arrestarlo una vez que cruzara el rio Bravo, por lo que Comonfort decidió moverse hacia Laredo y de ahí cruzar por el desierto de Coahuila y dirigirse a Monterrey.

Comonfort gobernador de Tamaulipas

Tras las conflictivas elecciones estatales de 1861 entre Rojos y Crinolinos, Tamaulipas se vio inmersa en un caos político y social en víspera de la inminente intervención francesa en México, lo que hizo que el presidente Benito Juárez declarara el estado de sitio en la entidad el 4 de enero de 1862.

Se tomó también como medida nombrar al gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri, como jefe nato de Tamaulipas, lo que de cierta manera fue la salvación para los Crinolinos, mientras que para los Rojos fue una ofensa, de ahí que se incrementaran sus acciones militares para ganar terreno y negociar desde una posición de fuerza.

El 16 de marzo de 1862 Vidaurri nombró como gobernador y comandante militar de Tamaulipas al ex presidente Ignacio Comonfort, quien había recibido la protección y el apoyo del caudillo norteño a pesar del enojo de don Benito Juárez, quien aún no olvidaba el autogolpe de Estado que se había dado y que trajo como consecuencia la Guerra de Reforma.

Abandonado a sus propios recursos para organizar las defensas en el Norte en contra de la amenaza francesa en Matamoros y Tampico, Vidaurri buscaba a un competente y subordinado jefe para los ejércitos que estaba formando. Por lo que decidió nombrar al más experimentado comandante militar disponible, su huésped y protegido, Ignacio Comonfort. Con esta medida también quiso de mantener su influencia sobre las aduanas tamaulipecas.

Para tal designación, Vidaurri escribió varias veces a Juárez pidiéndole que se diera lo pasado por pasado y que la designación de Comonfort fuera reconocida y aprobada, lo cual así fue finalmente.

El gobierno estatal de Comonfort se caracterizó por su rasgo de conciliación, y sobre todo, mostrar unidad entre los pueblos de Tamaulipas ante la intervención extranjera, atendiendo y solucionando mucha de la problemática existente.

Las decisiones del ex presidente de México, general D. Ignacio Comonfort, fue la acertada, pues la unidad estatal se fue fortaleciendo. El conflicto entre los dos Morelos cesó y de paso, motivó a sus pueblos para defender el suelo patrio; pues durante el mes de abril de 1862, se levantó un acta de adhesión al Supremo Gobierno en Nuevo Morelos. En Altamira se celebraron con regocijos públicos, la pacificación del Estado. En Llera y Xicoténcatl se firmaron actas de apoyo a Juárez. En Matamoros se reanimó el tráfico mercantil, comenzaron a reedificarse las casas destruidas, y se aumentaron los cuerpos de la Guardia Nacional. Mientras que en Ciudad Victoria, Comonfort nombró tesorero estatal a Francisco de la Garza Jiménez, y contador a Eustaquio Balandrano.

El 21 de mayo, don Manuel Doblado, Ministro de Relaciones Exteriores y Gobernación, se dirigió al gobernador informándole que por órdenes de Juárez, procediera a organizar las elecciones del próximo Congreso constitucional. Para dar cumplimiento a dicha disposición, el 12 de junio de 1862, desde Tampico, el gobernador Comonfort y su secretario Julián C. Zenteno, convocaron al pueblo libre y soberano de Tamaulipas para tales comicios. Para ello dividió el territorio estatal en tres Distritos electorales, el del Centro, el del Norte y el del Sur.

Tamaulipas pronto entraría en el mapa de operaciones del ejército francés, al considerar a nuestra entidad como base de la ocupación militar y de las comunicaciones en el Noreste.

Ante el peligro inminente, Comonfort conformó un fuerte ejército, el cual saldría al centro del país a combatir a los franceses. Pero antes de partir, el gobernador sintió temor de que la guerra civil volviera a resurgir en la entidad ante la reciente llegada a Tamaulipas del ex candidato de los Rojos a la gubernatura: De la Serna, por lo que le sugirió a su amigo Vidaurri que su sustituto fuera el general Juan Bautista Traconis, “recomendándole no lo abandonara en sus consejos”.

En julio de 1862, Comonfort estuvo en Tampico, y de ahí salió el día 12 rumbo a Tula. Se sabe que el 1 de agosto estuvo en Victoria; plaza de la que salió nuevamente para Tula el 3 de agosto.

El 4 de agosto de 1862, el presbítero liberal Ramón Lozano le escribió al gobernador Comonfort desde Santa Bárbara:

“Doy gracias para sus bondades para con este vecindario y su pobre párroco, asegurándole: que sus voluntarios en favor de la causa nacional [se están escogiendo muy bien] para que fuesen útiles y patrióticos, [por ello se] ha demorado su marcha, mientras los pocos artesanos que hay en la localidad recomponen las armas de propiedad particular en su mayor parte, y hacían las cartucheras y demás cosas sin las cuales no hay soldado”.

A su salida de Tamaulipas, Ignacio Comonfort llevaba consigo a una flamante División compuesta de 4,190 hombres, de los cuales la fuerza móvil era 2,271 efectivos, pues el resto quedaba de reserva en Matamoros y en Tampico con el batallón Huejutla. La División del Norte como se le conoció, estaba conformada por un Estado Mayor, un secretario de campaña, 60 exploradores de la frontera, un comandante general de artillería, y dos brigadas: la primera estaba integrada por el 1° y 2° batallón de Nuevo León y Coahuila; mientras que la segunda la integraba el 1° batallón de Tamaulipas, batallón del centro y el batallón guarda costas.

Un periódico de Tampico, llamado LA SOMBRA DE ZARAGOZA seguiría muy de cerca a esta División de tamaulipecos, neoleoneses y coahuiltecos y escribiría:

“Esta brillante división al mando del ciudadano Ignacio Comonfort, entró el 2 del corriente a la capital de la república. Fue muy bien recibida y el general vitoreado. Después de haber pasado por el frente del Palacio Nacional, y recorrido varias de las principales calles de esta ciudad, se volvió a Tacubaya, donde tienen sus cuarteles”.

Comonfort de traidor a héroe

El 8 de mayo de 1863 el Ejército del Centro fue derrotado por el ejército francés en la Batalla de San Lorenzo, obligando a sus divisiones a replegarse hacia Tlaxcala.

Comonfort se hizo cargo de proteger Santiago de Querétaro, pero un día, de camino a Celaya, fue atacado por los guerrilleros del conservador Sebastián Aguirre en el municipio de Chamacuero. Fue herido de muerte el 13 de noviembre de 1863, y murió mientras era trasladado a Celaya. Tras esos hechos, puede decirse que reivindicó su pasado y murió por la causa liberal y republicana.

marvin-huerta@hotmail.com



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