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Columnas: Claroscuro

Los cuatro encargos

/ 10 de enero, 2019 / Alejandro de Anda

“Se puede ganar con la mitad; pero no se puede gobernar con la mitad en contra” J.F. Kennedy

LO CLARO. Año nuevo, vida nueva. Frase de uso popular que nos llena de optimismo y marca la ocasión para impulsar con mayores ánimos, la tarea planeada para nuestras vidas.

Así inicia un nuevo ciclo en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde estudiantes y maestros preparan las estrategias para cultivar el intelecto en la formación de valores y de
conocimientos. Y a su vez, coparticipar con la sociedad en el impulso al desarrollo desde la academia.

El 7 de enero se dan por iniciados los trabajos correspondientes a 2019 y será la agenda universitaria la premisa para fomentar el desarrollo de los jóvenes. Enhorabuena.

LO OSCURO. Fuera demagogia. Fuera palabrería ni falso populismo.

Todo gobierno constituido lleva por mandato el favorecer cuatro premisas. Deje usted de lado los modelos neoliberales, clasista-económicos y cualquier otro estereotipo que ‘vende’ desarrollo e igualdad para todos.

Veamos. Ricos y pobres; ‘letrados’ y no; izquierda y derecha, todos los que conforman el término de población, deben recibir de su gobierno:

-Que su participación democrática sea justipreciada por su gobierno. Donde éste gobierne para todos. No para los más ricos, no para los más pobres. Fortaleciendo la democracia participativa.

Así lo describía Kennedy cuando gobernaba a su nación: “se ocupa de todos para hacer gobierno”.

-Valorar por encima de cualquier mandato de orden internacional, la salvaguarda del Estado de Derecho de los gobernados. Donde impere la justicia y garantice a su vez que la ley se cumple.

Que los límites no los marcan los números de votos obtenidos en la elección; ni la cantidad de votos parlamentarios que una fracción partidista posea. La ley por encima de los mismos gobiernos en beneficio de los gobernados.

-Que la educación pública sea el pilar sobre el cual se edifique el modelo de gobierno. Los revolucionarios como el Che Guevara y Castro, enarbolaban en esa bandera republicana del impulso a la salud y la educación como puntales de la transformación. Nada más cierto.

Y la cuarta encomienda, de la misma importancia que las anteriores. Establecer condiciones de mejora, que permitan abatir la desigualdad y combatir la pobreza; brindando desde las esferas administrativas del gobierno, las oportunidades de crecimiento individual; sin olvidar que se necesita del concurso de la suma de esfuerzos. De la ayuda de los que no gobiernan. De los mismos que los opositores políticos llaman ‘contrapesos’ y que desean que sea la sociedad quien encarne a esa ‘carne de cañón’ para contrapuntearse. Donde la sociedad lo único que pretende es que
este país, transite en paz.

Todo lo demás, está de más.
Y sí, hoy formamos parte de la nación, Fifís, huachicoleros, corruptos, priistas, panistas, canallas, también morenistas, también perredistas, también ex jueces, también personas buenas, también ex funcionarios de Peña Nieto, ex trabajadores del SAT, del IMSS, de Calderón, de Fox, que todos juntos hacemos una masa crítica de 120 millones de mexicanos.

No sólo 30 millones.
De manera personal estimo que a quienes gobiernan, debemos desear que el Creador les otorgue la sabiduría para orientar sus buenas prácticas hacia la conducta que nos permita avanzar como sociedad y como nación.

Habría poca gente que piense en contrario, sustentando que si a éstos les va mal, la siguiente elección la pierden.

Nada más errado. Perdemos todos. Porque un gobierno dura 3 o seis años. Y los resultados de una debacle, nos arrastra por tiempos indefinidos.

Hoy seguimos llorando al peso, al petróleo y a los muertos de guerras que no eran guerras. Pero el discurso de ambos bandos debe conciliarse, por encima de rencores individuales.

Demos la oportunidad de hacer gobierno sociedad y líderes. Lo reclama México. Y 2019 es un buen momento.

Total, siempre tendremos a Churchill para justificar el desempeño “La política es la capacidad de predecir lo que va a suceder mañana, la próxima semana, el próximo mes y el próximo año. Y de tener luego la habilidad de explicar por qué no sucedió”. Déja vu.

COLOFÓN: Y si hoy lo escuchásemos hablar, el mismo Primer Ministro inglés sostendría “Si iniciamos una disputa entre el pasado y el presente, descubriremos que hemos perdido el futuro”