Además del cierre de negocios, el desempleo, el aislamiento social, la saturación de hospitales, la constantes muertes por COVID.-19, también los gobiernos, principalmente municipales y estatales, se vieron afectados por una menor recaudación de impuestos, derechos y aprovechamientos, situación que llevó a restructurar sus proyectos presupuestales planeados para el año 2020.
En el caso del gobierno federal, la situación se tornó cambiante a lo largo de 2020. Durante el primer trimestre, el gobierno captó 147 mil millones de pesos más que en el año previo, lo que reflejaba un buen año; sin embargo, para los meses de abril, mayo, junio y julio, con la declaración de la pandemia, y con ello el cierre de actividades económicas no indispensables, se presentó una reducción en los ingresos federales en comparación con 2019, que ascendió a los 100 mil millones de pesos.
No solo se trataba de afrontar el problema de salud y la crisis económica, sino que también representaba un reto afrontar los compromisos financieros con un presupuesto reducido. Afortunadamente, después de julio, los ingresos crecieron, comparados con 2019, en ese periodo se incrementaron en 90 mil millones de pesos.
Ante este escenario de pandemia, los ingresos tributarios del gobierno federal de abril a diciembre tuvieron una pérdida de aproximadamente 10 mil millones de pesos, en comparación con 2019. Afortunadamente, la positiva recaudación tributaria de inicio de 2020 permitió que, a pesar de la pandemia, el gobierno federal incrementara sus ingresos en alrededor de 4 por ciento.
Históricamente, la principal fuente de recaudación de ingresos tributarios ha sido el Impuesto Sobre la Renta (ISR), en 2020 no fue la excepción, incluso a pesar de la pandemia, incrementó su participación; en 2019 el ISR representaba 52.7 por ciento de todos los ingresos del gobierno federal, para 2020 esta proporción se incrementó a 52.8 por ciento.
Esto representa un acierto para el gobierno federal, dado que aun con la pandemia y el retroceso de la economía en 18.5 por ciento para el segundo trimestre del año, los resultados recaudatorios del ISR no se vieron afectados.
De igual forma sucedió con el Impuesto al Valor Agregado; en 2019 representaba 29.1 por ciento de todos los ingresos que recaudaba el gobierno federal, para 2020, se incrementó su participación a 29.6 por ciento.
En donde se observó una caída en la recaudación es en los ingresos por importaciones, exportaciones y vehículos nuevos; sin embargo, su impacto sobre las finanzas del gobierno federal fueron mínimos.
En general, los resultados económicos por la pandemia no fueron malos en todos lo sectores, al menos en los ingresos tributarios del gobierno federal se tuvieron buenos resultados, lo que es de resaltarse considerando que la economía prácticamente se colapsó. Usted ¿qué piensa?
POR JORGE ALBERTO PÉREZ CRUZ




