19 enero, 2026

19 enero, 2026

Samuel, el vecino

CATALEJOS / MIGUEL DOMÍNGUEZ FLORES

TAMAULIPAS.- Va un pronóstico: la relación de Tamaulipas y Nuevo León no vivirá sus mejores momentos durante los próximos seis años.

Los últimos meses del gobernador Cabeza de Vaca, y la administración completa de quien resulte electo el próximo mes de junio, sea del partido que sea, serán de constantes tironeos con el vecino, Samuel García.

Ni idea de cuál sea su relación personal con Tamaulipas (más allá de sus orígenes familiares en la región ribereña), pero en los últimos dos meses, como candidato y ya como gobernador electo, ha demostrado que no tiene el menor interés en procurar una buena vecindad.

Ayer, lo volvió a dejar claro durante una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, en la que anunció el proyecto, según él apoyado por el gobernador de Texas, para construir una carretera que conecte a Monterrey con el puerto fronterizo de Colombia, en los 15 kilómetros de frontera su estado.

Fue más allá en su argumentación: “A Nuevo León nos quitaron gran parte de la frontera, pero luego adquirimos un municipio (-curiosa selección de palabras-), que es nuestro municipio del norte que colinda con Laredo, por una carretera federal y una de cuota que se hicieron con antelación, prácticamente todo el corredor de comercio va hacia Laredo y nos obliga a cruzar Tamaulipas, con esta carretera ya no vamos a salir de Nuevo León, nos vamos a ir por dentro hasta Texas y eso va a despresurizar todos estos cuerpos de maleantes que están rodeando a Laredo”.

Palabras más, palabras menos, lo que Samuel García planteó ayer de manera informal, es su intención de arrebatarle a Nuevo Laredo el millonario flujo que lo convierte en el cruce fronterizo con más movimiento comercial del país.

Nadie podría refutarle al gobernador electo de Nuevo León su explicación sobre lo que ocurre en la carretera MonterreyNuevo Laredo, particularmente en el tramo que corresponde a Tamaulipas.

Ni su derecho a gestionar las vías de transporte que considere más adecuadas para su entidad.

Pero su declaración de ayer recuerda a la de hace algunos meses cuando anunció su intención de echar abajo el acuerdo que obliga a Nuevo León a ceder agua de El Cuchillo a Tamaulipas, y que, como era de esperarse, encendió la mecha de los productores tamaulipecos, y de las autoridades estatales.

A Samuel lo eligieron más de 700 mil neoloneses, lo que significó el 36.6% de los votos. Un triunfo irreprochable de un candidato que inició en el fondo de las encuestas y se fue levantando, en parte gracias a su promesa de dejar atrás “la vieja política”.

Propuestas como la de un estadio nuevo para los Tigres “que hará temblar a Texas”, una carretera para ir al shopping sin pasar por Tamaulipas, o cerrar la llave de la presa son parte integral del fenómeno político-electoral que protagoniza desde hace ya algunos años, impulsado en las redes sociales. Corresponderá a los ciudadanos de Nuevo León juzgar su ejercicio de gobierno.

Y a los tamaulipecos, sobre todo a sus autoridades, lidiar con un vecino tan ocurrente.

CATALEJOS / MIGUEL DOMÍNGUEZ FLORES

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