Unos y otros se quedaron con las ganas de que el nuevo delegado del PRI dijera lo que querían escuchar.
Los aliancistas esperaban que confirmara la coalición con el PAN, y los demás querían un no rotundo.
Al final, tanto Felipe González Alaniz, el nuevo delegado, como Ricardo Aguilar, Secretario de Organización del CEN, patearon el bote y alargaron las ansias de muchos al asegurar que sería hasta enero cuando se pudiera formalizar la alianza con Acción Nacional y el PRD.
Por mientras, dijeron, no hay nada firme.
Lo que les debió quedar claro a ambos es que al interior del priísmo tamaulipeco hay dos posturas encontradas, y no será fácil para la cúpula del partido aterrizar entre la militancia la alianza que firmará Alito Moreno tarde o temprano.
La visita del delegado y el secretario contó con otra protagonista a la que apuntaron muchos reflectores: Montserrat Arcos, presidente del Organismo Nacional de Mujeres Priístas que dentro de pocos días asumirá de nueva cuenta una diputación federal.
La carrera política de la maderense comenzó hace más de 15 años cuando se integró a la administración municipal de Guadalupe González Galván como directora de Deportes; con Checo Posadas fue regidora y con Jaime Turrubiates directora de Desarrollo Social del municipio.
A partir de entonces ha ido y venido del Poder Legislativo a importantes posiciones partidistas en el PRI nacional.
Tanto así, que el principal reclamo de sus paisanos suele ser que a su terruño solo regresa cuando está de vacaciones.
En más de una ocasión, el priísmo local la ha propuesto para venir a pelear por algún cargo de elección popular -incluida la alcaldía que en algún momento fue su obsesión- pero dicen, ha preferido la comodidad y el glamour del Valle de México.
Cierto o no, Montserrat llegó ayer a Tamaulipas acompañando al nuevo delegado del PRI, y en la reunión que sostuvieron con la militancia en el rancho de Edgar Melhem, rondó en el ambiente la idea de que sea ella la propuesta priísta para competir por la gubernatura en caso de que la dirigencia nacional finalmente decida que el partido vaya solo a la elección.
Incluso hay quienes, envalentonados, aseguran que están dadas las condiciones para que sea el PRI el que ponga el candidato de la alianza con el PAN y el PRD.
La verdad es que las dos posibilidades son tan remotas que cuesta trabajo tomarlas en serio.
Lo cierto es que la maderense ya firmó el compromiso de integrar la alianza legislativa “Va por México”, que también signaron los diputados federales del PAN, y la veremos -ahora sí- muy activa en la agenda tamaulipeca.
También estuvo en el rancho de Melhem, Ramiro Ramos Salinas, acaso el priísta que ha sido más claro respecto a sus aspiraciones por la candidatura.
El ex dirigente estatal del partido también insiste en que el PRI puede competir por sí solo o poner el candidato en una eventual alianza.
Como puede verse, ya sea por auténtica convicción o en el peor de los casos por ingenuidad, lo que están haciendo los priístas es ponerle un precio muy alto a sus 130 mil votos.
POR MIGUEL DOMÍNGUEZ FLORES




