CIUDAD VICTORIA, TAM.- La pérdida del estatus zoosanitario en el 2021, trajo graves consecuencias para Tamaulipas, como una baja considerable en el hato ganadero al igual que pérdidas millonarias para miles de productores pecuarios.
Este año se efectuará un barrido de tuberculosis (tbc) en Tamaulipas a fin de recuperarlo. Será con una inversión de los 36 millones de pesos que se iniciará la campaña de barrido en todo el Estado, lo que abonará a la recuperación del estatus que dejó en crisis al sector desde hace casi 4 años.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), José Guerrero Gamboa, en entrevista para Expreso, dijo que el gobierno del estado presidido por Américo Villarreal Anaya, designó la partida señalada a fin de que Tamaulipas vuelva a ser referente en ma exportación ganadera.
Guerrero Gamboa señaló que a finales del año pasado se le inyectó a este tema una primera cantidad de los 6 millones de pesos; después, en este primer trimestre del 2024 se depositaron 20 millones más y se espera que próximamente se le brinden otros 10 millones para mismos fines al combate de la tuberculosis.
“El fin del año pasado se destinaron 6 millones de pesos y en este año 20 millones de pesos que ya están depositados más posiblemente otros 10, lo que sería en este año 30 millones más los 6 del año pasado”.
“Y con eso vamos a hacer un barrido de todo el Estado y en el tema de la zona wofer ya se compraron vehículos para la zona de amortiguamiento y estar vigilando los que colindamos con Nuevo León, ya que es una zona muy grande pues son 17 municipios donde tenemos que tener cuidado de que el ganado de Nuevo León con un estatus era que tiene no se venga para acá”, destacó Guerrero Gamboa.
El líder ganadero detalló que actualmente se tiene un padrón en reses de 700 mil cabezas, de las cuales, hasta un 50 por ciento ya se les aplicaron las pruebas correspondientes, por los que restan solamente 350 mil más.
Por tanto con el recurso obtenido del gobierno estatal se cubrirá con pruebas el resto de los animales faltantes, situación que se tiene programada culmine antes de este 2024.
“Traemos un padrón, el cual estamos depurando porque creemos que está un poquito rebasado de 900 mil cabezas, creo que no las tenemos, porque estos años de sequía nos ha disminuido el hato ganadero aquí en Tamaulipas”.
“Pero yo calculo que si traemos unas 700 mil cabezas y de esas la mitad del ganado, el 50 por ciento, ha hecho pruebas por sí solos para poder exportar como lo pretendemos, estamos hablando de 350 mil cabezas, entonces con ese dinero (36 millones) podemos cubrir todo lo restante”.
Cada prueba tiene un costo de entre los 80 a 100 pesos, por tanto si se restan 350 mil reces de aplicar las pruebas de tbc, con los 36 millones presupuestados se abra de cubrir sin problemas esta cantidad. “Creo que con lo que tenemos, podemos solventar porque queremos también apoyar con más a los pequeños productores con hasta un 70 por ciento”, finalizó.
ARRASTRA CRISIS LA GANADERÍA
Los últimos años han asido muy difíciles para el sector. Por ejemplo en la región de El Mante, sus representantes advierten un futuro incierto. Edgar Fidel Salazar Ramírez, productor pecuario de la zona temporalera, aceptó que la actividad del campo está padeciendo una de las crisis más crudas de los últimos años, en lo particular, la ganadería viene arrastrando elevadas pérdidas económicas a causa del siniestro de sus animales, pero también por verse obligados a malbaratar sus animales para anticiparse a la muerte del hato y a perderlo todo.
El principal problema está centrado en la escasez de agua, pues desde hace un par de años no se registran lluvias copiosas y de fuerte intensidad para aportar mejoría en los niveles de la presa “Las Ánimas”, su principal fuente de abasto para las superficies de temporal, derivado de ello señala que, los pastos ya se agotaron y el precio de las pacas para alimentar el hato se triplicó.
“El precio del ganado no ha mejorado, la presa no garantiza el abasto de agua que el sector pecuario demanda, y a esto le sumamos que no hemos tenido apoyo, el panorama para nuestra actividad es devastador, al menos así se percibe actualmente”.
Salazar Ramírez agregó que, por si fuera poco, las autoridades han endurecido los requisitos para mantener la comercialización de ganado de exportación, actividad que medio salvaba a los ganaderos por un pago un poco más justo.
Estas han sido algunas de las causas que han orillado a que desde el año pasado los productores pecuarios en su desesperación se deshagan de sus hatos, “este año no será la excepción, ya la gente está empezando con ventas tempranas para no perder en exceso este año”.
En la ganadería, registraron el año pasado la muerte de por lo menos 5 mil 200 reces, mismas que por no tener agua para consumo, enfermaron y perecieron.
Tan solo en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, se tiene registro de la muerte de más de 3 mil 600 cabezas de ganado por motivo de la sequía y las calcinantes temperaturas que aquejan todavía al Estado.
Lo anterior, fue dicho el año pasado por el vicepresidente de la Asociación Ganadera en Reynosa, Gildardo López Hinojosa, quien también destacó que esto dio por resultado una pérdida económica de más de 350 millones de pesos entre cientos de productores.
Mientras tanto, la zona sur registró el deceso de unas 1600 semovientes por misma situación, la seca. Esto, sucedió durante el verano del año pasado cuando la sequía fue muy intensa según las declaraciones de José Enrique Reyes, presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Altamira.
POR ANTONIO H. MANDUJANO




