Conocer cuánto ganamos y en qué gastamos no es solo un ejercicio de curiosidad; es información clave para tomar decisiones financieras más inteligentes. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, publicada por el INEGI, ofrece un retrato actualizado de la economía familiar en el país. Y, aunque las cifras muestran que los ingresos han crecido, también se revelan desigualdades y patrones de gasto que no permite reflexionar sobre el entorno.
De acuerdo con los últimos datos, en 2024, los hogares mexicanos recibieron más de 77mil pesos trimestrales, lo que representó un aumento real de 10.6 por ciento. Aunque dicho aumento no fue generalizado, los hogares con menos recursos vieron un incremento de 36.4 por ciento en sus ingresos, pero para los hogares con más ingresos esta situación no fue igual, ya que se tuvo un decremento de 8 por ciento.
Si bien, es cierto que hogares más vulnerables vieron un aumento de sus ingresos, pero aún persisten brecha de desigualdad, ya que los hogares con mayores ingresos ganan 14 veces más que su contraparte.
Y, dichas diferencias también pueden visualizarse entre estados. Por ejemplo, un hogar en Nuevo León recibe, en promedio, 117,034 pesos al trimestre; casi tres veces más que uno en Chiapas, donde el ingreso promedio es de 41,084 pesos.
En Tamaulipas, aunque no se ubica dentro de los estados con ingresos más, si presenta niveles superiores al promedio nacional, lo que refleja el dinamismo de la región, especialmente por su conexión comercial con el país del norte.
Ahora bien, ¿en qué gastamos más? El gasto promedio trimestral de los hogares mexicanos fue de 47,674 pesos en 2024 y aumentó 8 por ciento, respecto a 2022. En ese sentido, los principales gastos de los hogares mexicanos con respecto al total son: alimentos, bebidas y tabaco, 30 por ciento; transporte, 20 por ciento; vivienda, energía y mantenimiento, 15 por ciento; y, educación 10 por ciento.
Estos datos muestran aspectos relevantes, por ejemplo, los hogares con menores ingresos destinan la mitad de su presupuesto a la compra de alimentos, mientras que en los hogares más acaudalados dicha proporción es de 29 por ciento. En cambio, las familias con mayores ingresos dedican más dinero a educación y transporte, lo que les permite acceder a mejores servicios y oportunidades.
Otro aspecto en el que se gasta, es en salud, donde a nivel nacional el promedio de gasto es de 1,605 pesos al trimestre, lo que representa entre 2.7 por ciento y 4 por ciento del presupuesto familiar. Aunque es estados como Oaxaca o Zacatecas, el gasto en este rubro es mayor debido a la menor cobertura y calidad de los servicios públicos, lo que obliga a las familias a cubrir más con su propio bolsillo.
Para las familias tamaulipecas, estos datos tienen varias aristas. Por un lado, el crecimiento en los ingresos, sobre todo en los hogares de menores recursos, puede significar un alivio en la economía familiar. Sin embargo, el aumento en los precios de alimentos, transporte y vivienda absorbe gran parte de ese beneficio.
Además, Tamaulipas, como estado fronterizo, tiene una particularidad: el costo de vida es más alto que en otras regiones del país, lo que implica que un aumento en el ingreso no siempre se traduce en mayor poder adquisitivo.
Más allá de los números nacionales, la ENIGH deja aprendizajes diversos que pueden aplicarse a nuestras finanzas familiares, como la planificación de gastos en alimentos, diversificación de fuentes de ingreso e inversión en educación y salud. Recuerda que los más importante es administrar de manera estratégica ese ingreso adicional, priorizar gastos esenciales, reducir deudas y fortalecer el ahorro.




