Doy por hecho mi existencia, toda vez usted esté leyendo el presente texto, si no no. Querría decir que existo a partir de mi, que logro mover el mundo y observar cómo lo hacen otros. ¿Oíste eso? Si, escuché. Otros escuchan y se cubren los oídos, habrá quien escape de mi sospechosa figura. Y quien me ande buscando sin tener una referencia acerca de en cuál bolsa conservo la bomba nuclear que lanzaré al mundo si me prometen que el mundo no es redondo.
Los golpes de la vida hacen que uno se la crea bien gacho y luego se arrepienta. Llegas te formas en la tierra, en el espacio que te toca conforme has llegado y esperas. Nadie de los presente ahí lo sabría. Por mientras compre aquí sus roles de canela y sus galletas de animalitos. Por favor señora usted está formada en Ia fila de las tortillas, busque la que diga salir al mundo y salga.
Una teoría apunta a que vivimos en un multiverso y estamos cambiando constantemente de sitio, evolucionamos e involucionamos, según la escuela del mundo. Según los intereses diarios acudimos , vemos, hablamos y el destino es llevado en los pies buscando algo que nunca encontraremos. ¿ Pero qué tal si encontramos?
El multiverso es también un sistema en el que solemos estar. De pronto desaparecemos y otros llegan. El tema es tan pequeño en sí que a nadie preocupa. No hemos visto al abuelo revivir y caminar por las calles gritando impropiedades impunemente. Nadie vuelve del más allá para tomar venganza.
Se dice que venimos de otro planeta y a él regresaremos. Nos preparan para no ir a equivocarnos y es lo primero que hacemos, tenemos un karma hasta que dejamos de repetir lo negro y reencarnamos. No hace mucho solo era un Dios, hoy nos hemos vuelto a multiopciones. Tenemos con todo el derecho un Dios para cada uno, cada uno su día para no pelearnos, una manera de estar conformes con el de arriba
Lo cierto es que estamos aquí y nadie recuerda si le dieron a escoger, tampoco le dieron el minúsculo dato del último día de la existencia. Porque lo más seguro es que el mundo se acabe cuando se acabe.
Los más contemporáneos volvieron a la altiguedad, y el mundo sigue dando vueltas sin un final. La teoría nos lleva a guerras de otros mundos en las que peleamos con notables desventajas. Resorteras contra bombas atómicas como en tierra.
Me dirigí a la teoría de las dimensiones y en la cúspide no hay guerra. No imagino un sitio libre y lleno de bondad y de alegría como en la tierra con todo y lo que hoy somos, un sistema que nos permite convivir y ser felices a los maestros más imperfectos del universo. De otra forma, todavía no le veo el caso. Acá ya nos acostumbramos a levantarnos tarde.
Qué tal si todo esto lo estoy pensando únicamente. Y no existe la tablet, la cancioncilla de lejos, el aire pasando, los coches a una cuadra, una señora con otra en Ia plática, una bolsa de plástico, un bote con agua y el recado del mandado.
Qué tal si todo esto es un alucin de un rato tendido en el pasto. El día todavía no se mete a una botella, no hay gente y el viento parpadea la realidad todavía en sueños. El fondo lleno de espejismo me impide escribir. De nuevo soy un delirio pasando revista a los presentes. No contestes, es mejor que no te miren, que no sepan que existes.
Dicen que el ser es eterno. Y con el tiempo adquiere la forma que le dimenciona hasta ser perfecto, un ser mudo, cuya sensibilidad le permite comunicarse con los demás en ausencia, en total silencio, con diligencia, sin distancia. Un ser invisibles, perfecto, exacto completamente humano e inexistente.
HASTA PRONTO




