16 enero, 2026

16 enero, 2026

La mejor escuela del mundo y la NEM

CULPA IN VIGILANDO / NOHEMI ARGÜELLO SOSA

El colegio “A Favor del Niño”, ubicado en San Jerónimo Lídice, Ciudad de México, fue reconocido con el Premio a la Mejor Escuela del Mundo en la categoría de Colaboración Comunitaria, convirtiéndose en la primera institución mexicana en recibir este galardón. Su éxito radica en el trabajo conjunto entre docentes, familias y comunidad, enfocado en ofrecer educación de calidad a niñas y niños en situación vulnerable y en romper el ciclo de pobreza intergeneracional.
En un país donde la desigualdad social sigue siendo una herida abierta, el colegio ha demostrado que una escuela puede cambiar no solo la vida de sus estudiantes, sino también la de sus familias y su comunidad entera.
Este modelo educativo privado comparte con la política educativa nacional de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), un principio esencial: la educación como herramienta de transformación social.
En el colegio “A Favor del Niño”, la comunidad educativa ha trabajado unida con un propósito central, transformar la comunidad y romper el ciclo de pobreza intergeneracional. Esta escuela ha logrado involucrar a las familias en el proceso formativo de sus hijas e hijos para lograr su desarrollo integral.
En cuanto a la NEM, se busca que las escuelas se centren en la formación integral de la persona, basada en la justicia social, la equidad, el pensamiento crítico y el respeto a la diversidad cultural. El propósito es convertir a las alumnas y alumnos en verdaderos agentes de cambio y mejora de su comunidad.
En “A Favor del Niño”, las familias participan en programas de acompañamiento, reciben apoyo psicosocial, alimentario y médico, y se involucran activamente en la educación de sus hijos. La escuela se convierte en un espacio seguro, nutritivo y de aprendizaje emocional, donde el horario extendido permite que las madres trabajadoras puedan insertarse en el empleo formal. Una corresponsabilidad educativa que también propone la NEM, lo que evidencia que ambos modelos cuenten con una visión humanista de la educación.
Lamentablemente, mientras el colegio galardonado encarna la colaboración comunitaria de manera tangible y cotidiana, muchas escuelas públicas y privadas en México aún enfrentan dificultades para hacer realidad ese mismo espíritu.
No se trata solo de llevar a las niñas y niños a aprender a la escuela; también se necesita que la familia se involucre en el proceso educativo, apoye las tareas y actividades, así como los proyectos de mejora continua de la comunidad educativa.
El modelo del colegio “A Favor del Niño” confirma que la excelencia educativa no depende del nivel socioeconómico de los estudiantes, sino del compromiso comunitario y la visión integral del aprendizaje.
No obstante, si las familias se involucran y apoyan el proceso educativo, pero en las escuelas falta personal, las jornadas escolares son cortas, directivos se ausentan constantemente, docentes imparten sus clases como si los programas y modelos educativos fueran los mismos de hace 30 años o no conocen las características de la Nueva Escuela Mexicana, la meta de la excelencia educativa plasmada en el artículo tercero constitucional, nunca se alcanzará.
Los trabajos del Secretario de Educación Mario Delgado y del Secretario tamaulipeco Miguel Ángel Valdés continúan para implementar plenamente el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana. El reto es enorme, pero también las miras son altas: hacer que cada escuela pública pueda convertirse, como el colegio “A Favor del Niño”, en un faro de aprendizaje y transformación social.
¿Usted qué opina?

POR NOHEMI ARGÜELLO SOSA

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