Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Los llamados “desplazadores” regresaron a los cajeros automáticos de Ciudad Victoria, luego de que el día de ayer una persona de la tercera edad fuera víctima del cambio de tarjeta bancaria y el despojo de nueve mil pesos en efectivo y compras no reconocidas.
De acuerdo con el testimonio del afectado, los hechos ocurrieron en un cajero automático ubicado en el sector de Grande Estación, donde acudió a retirar dinero. Tras concluir la operación y retirarse del lugar, minutos después recibió una alerta bancaria por compras realizadas con su tarjeta por un monto cercano a los nueve mil pesos.
Ante la notificación, el hombre acudió de inmediato a su sucursal bancaria para aclarar la situación, donde personal de la institución le confirmó que la tarjeta que portaba no correspondía a la suya, ya que había sido sustituida sin que se percatara en el momento de la operación.
El afectado señaló que mientras realizaba el retiro de efectivo, detrás de él se encontraban dos hombres jóvenes, quienes presuntamente lo distrajeron durante el uso del cajero.
Ambos sujetos hablaban con acento chilango, según su versión, y habrían aprovechado el descuido para intercambiar la tarjeta bancaria.
Este tipo de fraude, conocido como “desplazamiento”, consiste en confundir a la víctima con supuesta ayuda, advertencias falsas o presión, para lograr el cambio de tarjeta y posteriormente realizar retiros o compras antes de que el usuario detecte el engaño.
Autoridades y especialistas en seguridad financiera exhortaron a la población, especialmente a adultos mayores, a extremar precauciones al utilizar cajeros automáticos. Entre las principales recomendaciones se encuentra no aceptar ayuda de personas desconocidas, cubrir el teclado al ingresar el NIP, verificar que la tarjeta recibida sea la propia y activar alertas bancarias en tiempo real.
Asimismo, se pidió reportar de inmediato cualquier movimiento no reconocido y acudir directamente a la institución bancaria para bloquear la tarjeta y evitar mayores pérdidas económicas, además de presentar la denuncia correspondiente ante las autoridades.
El caso encendió nuevamente las alertas sobre este tipo de delitos, los cuales habían disminuido en meses recientes, pero que ahora muestran un repunte en puntos de alta afluencia bancaria de la capital tamaulipeca.




