Por. Tomás Briones
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Desde el principio fue claro que el asunto del rechazo que hicieron varios regidores de Ciudad Madero a la propuesta de pagar en plazos una fuerte cantidad por concepto de un laudo no tenía razón de ser.
Si bien los integrantes del Cabildo hicieron uso legítimo de su derecho a conocer los detalles del convenio de pago por más de 50 millones de pesos al Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Honorable Ayuntamiento (SUTSHA), la postura de rechazo a aprobar una decisión que forzosamente tenía que tomarse solo retrasó el pago y tensó las relaciones internas.
Es comprensible que usen el argumento de que requieren detalles —algo distinto a la claridad—, pues desde el momento en que el juez determinó que el gobierno municipal debía hacer el pago, el tiempo comenzó a correr en contra.
Finalmente, ayer la mayoría de los regidores aprobaron el pago, un paso indispensable para proceder al finiquito del adeudo que se dejó crecer en varias administraciones municipales con indolencia de ambas partes —de los alcaldes y del propio sindicato—, lo que por supuesto llama la atención y levanta sospechas.
El laudo que tendrá que cubrir el actual Ayuntamiento es de 51 millones 142,776.36 pesos al SUTSHA, y fue aprobado ayer en sesión de Cabildo.
Con esto no hay más obstáculos para que la organización laboral, hoy encabezada por Azael Jonathan Portillo Alejo tras la muerte de su padre Andrés Portillo Villegas, reciba el dinero que tiene años esperando.
Al mismo tiempo, termina un conflicto que innecesariamente escaló al punto de exhibir un quiebre entre regidores del mismo partido gobernante —Morena—, aunque con intereses distintos dentro del propio movimiento.
La sesión fue encabezada por el alcalde Erasmo González Robledo y, tras explicar nuevamente el convenio de pago acordado con el SUTSHA, se estableció que se hará de forma gradual: un primer desembolso de 3 millones de pesos y el resto se cubrirá en el transcurso de 96 meses, con pagos mensuales de 500 mil pesos.
Con ello se cierra un asunto que sucesivas administraciones dejaron crecer desde el gobierno del fallecido Sergio Posadas Lara.
Tras varios años de litigio, en 2021 el fallo fue favorable al SUTSHA, que entonces dirigía Andrés Portillo Villegas y que, tras su muerte, pasó rápidamente al control de su hijo Azael Jonathan.
En síntesis, con la aprobación de la mayoría del Cabildo maderense se busca evitar una afectación mayor a las finanzas municipales y garantizar la estabilidad de los servicios públicos, de acuerdo con la justificación presentada a los ediles.
Desde hace días, cuando regidores de Morena, PAN y PRI se negaron a aprobar el convenio argumentando falta de información detallada, el asunto se tornó complejo, pues el juzgado estableció un plazo para cumplir la obligación y, de no hacerlo, habría consecuencias legales para los integrantes del Cabildo, todos corresponsables del uso adecuado de los recursos públicos.
Ayer, el alcalde reiteró que la postura del gobierno municipal siempre ha sido cumplir con la disposición judicial y por ello se trabajó en una propuesta que permitiera atender la resolución sin comprometer severamente las finanzas ni la operatividad del Ayuntamiento.
La propuesta, según se explicó, contiene elementos que hacen transparente y comprensible el acuerdo de pago, anteponiendo el respeto a la decisión del juez y el interés de los trabajadores sindicalizados.
A final de cuentas, se termina un conflicto que desde el principio no tenía razón de ser: un pago inicial y el resto en mensualidades prolongadas, pero cumpliendo con una resolución judicial impostergable.
Era, simple y sencillamente, así: el destino del dinero está justificado en el pago de un laudo derivado de omisiones acumuladas por más de 13 años, algo que, aunque cuestionable en su origen, debía resolverse.
Las dudas de los ediles son comprensibles; sin embargo, en su rechazo cuestionaron únicamente la propuesta del gobierno municipal y no pusieron la misma atención en la falta de presión pública por parte de la dirigencia sindical en años anteriores, tanto del fallecido Andrés Portillo como de su sucesor, Azael Jonathan Portillo Alejo, quien además fue regidor del PRI durante parte de ese periodo.
Ese punto también debió revisarse con mayor profundidad: por qué la dirigencia del SUTSHA no exigió públicamente el cumplimiento del pago durante tanto tiempo.
Porque una cosa son los derechos legítimos de los trabajadores y otra distinta la élite que controla la organización.
ESCOTILLA
La postura de varios ediles que se abstuvieron de votar también merece análisis, pero de eso hablaremos mañana con mayor detalle.




