Por Carlos López Arriaga
BUZÓN: lopezarriagamx@gmail.com
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Cd. Victoria, Tam.- Tendencia en redes. Funcionario federal de nivel medio es cesado por observar diferencias sustantivas con sus jefes. Problema común en cualquier organismo público o privado, que normalmente se resuelve de rutina, haciendo reventar el hilo por lo más delgado.
Lo raro es que el personaje cesado organice luego una revuelta aparatosa, se atrinchere en su oficina (sexto piso de la SEP), recurra al escándalo mediático y busque invertir la cadena de mando pretendiendo decir a sus superiores jerárquicos lo que deben hacer.
El caballero de nombre MARX ARRIAGA NAVARRO, activista radical, nativo de Texcoco, Estado de México, protagoniza hoy día un episodio tan estridente como innecesario. Tanto que da hueva, en serio.
Con licenciatura en Letras Hispanas, maestría en Teoría Literaria y doctorado en Filología, el personaje fue en el gobierno de AMLO director de Bibliotecas y luego Director General de Materiales Educativos, dependencia que diseña y edita los libros de texto gratuito. Llegó por herencia al gobierno de CLAUDIA.
Desde su confirmación en el cargo se propuso radicalizar los contenidos de los libros, buscando eliminar cualquier rastro de terminología «neoliberal». No trataba de hacer mejores libros, sino “más puros” ideológicamente.
Sin remedio, las quejas se volvieron virales para golpear a la SEP, a su titular DELGADO CARRILLO y al propio gobierno de la doctora SHEINBAUM. Además de aportar argumentos filosos a la oposición.
MALESTAR CRECIENTE
El titular de la SEP MARIO DELGADO CARRILLO empezó a recibir protestas de gobernadores, sindicatos y padres de familia. ¿Contenidos inexactos, erratas históricas, fechas equivocadas, en aras de la orientación ideológicamente correcta?
Los gobiernos estatales se quejaron de los libros por incluir una didáctica compleja y sin explicación suficiente, que los docentes no han sabido operar. El SNTE añadió que los textos forzaban al maestro a «inventar» la clase del día, aumentando su carga de trabajo, el estrés laboral. Y la CNTE comentó que dicha visión de izquierdas pecaba de centralista, chilanga, contraria a su modelo autogestionario.
Pero el “topón” más duro vino con los padres de familia, proclives a la denuncia mediática. Sus argumentos centrales: fallas graves en el control de calidad, erratas, omisiones y deficiencias de diseño.
Por ejemplo, los errores astronómicos en las gráficas del sistema solar. La Tierra en la misma órbita que Saturno y Urano, el Sol situado como un planeta más y faltas de ortografía en los nombres de los cuerpos celestes. O cuando dicen que BENITO JUÁREZ nació el 18 de marzo y no el 21.
LA ENMIENDA
Por ello DELGADO ordenó una revisión técnica, lo cuál ARRIAGA NAVARRO interpretó como un ataque personal. Cualquier revisión, dijo, sería “una concesión a la derecha”, por lo cual ignoró la orden.
La estructura de la SEP empezó a crujir. La tensión se podía respirar en los pasillos, con la pregunta: ¿quién manda aquí?, ¿el titular formal o quien se asume como teólogo de la Cuarta Transformación?
Calentaban el ambiente los mensajes de MARX en redes, como el de «la pedagogía crítica no se negocia con administradores». Y el insulto de brincarse a DELGADO para entenderse con Palacio Nacional, alegando que la SEP se estaba “derechizando”.
El hombre aspiró al control de la Secretaría y olvidó una enseñanza básica. Que una vez configurada la estructura jerárquica de un régimen, el servidor público debe acatarla o renunciar.
MARX dijo siempre que la revisión crítica daba armas a la derecha, pero los libros mismos, con sus imperdonables fallas, otorgan elementos de sobra a los adversarios del gobierno morenista.
El hombre se percibe como el guardián de la pureza ideológica, encarando a quien considera su antípoda, el titular de la SEP al que tacha de neoliberal. Pero se concentró tanto en su misión que olvidó una premisa básica. Que los libros estuvieran bien hechos.
¿QUIERE MAIZ?…
Fue patético ver al funcionario desalojado por policías mientras vociferaba quejas sarcásticas hacia las cámaras. Después regresaría para atrincherarse en el piso sexto, en espera de un despido más cercano a su gusto.
En términos de “realpolitik”, esto tendría una explicación más simple. El atrincheramiento es más que un acto de congruencia heroica. Parece una treta para negociar su salida, en la víspera de un año electoral donde estarán en juego diputaciones federales, curules y alcaldías capitalinas.
¿Amaga con el caos buscando un premio de consolación?…. Acaso un cargo con fuero contra cualquier auditoría al presupuesto que manejó. Asegurando de paso la supervivencia de su camarilla, donde destaca SADY LOAIZA, el cerebro del equipo, venezolano y bolivariano.
El fin de semana pasado publiqué en redes un apunte sobre el caso, mismo que ahora cito:
-“No le den tantas vueltas, fue purga por desacato. Medida disciplinaria elemental en cualquier organización pública o privada.” (MARX) “olvidó que las jerarquías existen. Se sentía un iluminado y esto lo llevó a creer que podría escupir para arriba, dar órdenes a sus jefes, comportarse como chamaco malcriado y hacer pataletas sin sufrir las consecuencias. Se creyó intocable. De plano, alucinó. Lástima de apellido.”




