Por Perla Reséndez
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- El Congreso del Estado aprobó un marco legal para que en los procesos de divorcio se reconozcan a las mascotas como seres sintientes, contemplando el derecho de guarda, custodia y un plan de cuidados que garanticen su protección y bienestar.
Las iniciativas presentadas por Movimiento Ciudadano y la diputada Magaly Deandar Robinson de Morena, adiciona una fracción VII al artículo 249 al Código Civil del Estado.
Además de reformar los artículos 249, fracción V y 254 fracción V; y se adiciona un párrafo cuarto al artículo 260 del Código Civil para el Estado de Tamaulipas; lo que fue aprobado por unanimidad.
El dictamen se fundamenta en la necesidad de establecer disposiciones claras que hagan efectivo el principio de protección y cuidado de seres sintientes, incorporando dentro de la legislación civil el reconocimiento del derecho de las mascotas a permanecer con sus cuidadores en casos de divorcio, priorizando su bienestar físico y emocional.
Se señala que las mascotas, desarrollan lazos emocionales profundos con sus cuidadores, comparables a los vínculos que establecen los niños con sus padres.
“Las investigaciones en el ámbito de la psicología animal han demostrado de manera concluyente que las mascotas pueden experimentar síntomas de ansiedad, depresión y otros trastornos emocionales al ser separadas de sus cuidadores”.
Por lo que, al establecer un marco legal que priorice el bienestar de las mascotas, contribuye a su estabilidad emocional y física, fomentando una mayor armonía familiar, reduciendo el riesgo de conflictos y tensiones durante el proceso de divorcio.
“Para muchas y muchos tamaulipecos, sus mascotas son sus hijos, hermanos o compañeros inseparables”, incluso con frecuencia muchas parejas deciden no tener descendencia y en su lugar conforman familias en donde sus mascotas ocupan el lugar central de cuidado y afecto.
Se establece que los jueces deben identificar cuál de los cónyuges ha mantenido una relación más estrecha y efectiva con la mascota durante el matrimonio, contemplando no solo el vínculo emocional, sino también aspectos prácticos, tal como sucede en los casos de custodia de niñas, niños y adolescentes, la decisión debe basarse en la evaluación del entorno.
“Es fundamental que los jueces consideren que los seres sintientes no pueden seguir siendo tratados como un objeto”, así, las necesidades de las mascotas pueden incluirse en la propuesta de convenio que ahora es exigible a quienes pretenden disolver su vínculo matrimonial.
Así, la sentencia de divorcio resolverá en definitivo lo relativo a la protección, custodia, régimen de convivencias y visitas, manutención y atención veterinaria de las mascotas, conforme al bienestar animal y la tenencia responsable.
Para ello valorará, entre otros, la vinculación afectiva previa, la estabilidad del entorno, la disponibilidad de tiempo y recursos, y cualquier situación de riesgo o maltrato.




