Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON
El rezago en infraestructura escolar continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema educativo en Tamaulipas, particularmente ante un contexto de altas temperaturas y fallas eléctricas recurrentes en los planteles.
La Secretaría de Educación informó que actualmente solo el 30 por ciento de las escuelas ha recibido mejoras recientes, lo que representa alrededor de 200 mil alumnos beneficiados.
Para este rubro se destinan cerca de 400 millones de pesos a través del programa La Escuela es Nuestra y el Fondo de Aportaciones Múltiples, recursos enfocados principalmente en la instalación de aires acondicionados y plantas eléctricas.
De acuerdo con el secretario Miguel Ángel Valdez García, el 63 por ciento del presupuesto se utiliza específicamente para atender problemas de energía eléctrica y climatización.
“El calor ya no es un tema secundario; impacta directamente en el aprendizaje”, reconoció el funcionario.
La estrategia se implementa en coordinación con el Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Física Educativa (ITIFE), cuyo director general, Sergio Castillo, supervisa la correcta aplicación de los recursos en los planteles.
Sin embargo, el avance parcial deja fuera a una mayoría de escuelas que continúan operando con instalaciones eléctricas obsoletas, salones sin ventilación adecuada y equipos insuficientes.
La Secretaría aseguró que los trabajos continuarán de manera gradual, aunque reconoció que el rezago acumulado supera la capacidad de atención inmediata, por lo que el tema seguirá siendo prioritario en los próximos ciclos escolares.




