Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON
Lejos de su casa, de su escuela y de su ciudad, Marianita libra una batalla silenciosa en una habitación del Hospital Infantil Federico Gómez, en la Ciudad de México.
Su familia salió de Ciudad Victoria de manera urgente, con una sola prioridad: salvarle la vida.
Mariana Castillejas no es solo un nombre en redes sociales.
Es alumna de la escuela Redención del Proletariado, hija y compañera.
Desde temprana edad ha enfrentado más hospitales que parques.
Su cirugía más reciente —la cuarta en su corta vida— fue consecuencia de una invaginación basilar, condición en la que las primeras vértebras cervicales se desplazan hacia la base del cráneo y comprimen estructuras vitales como el tronco cerebral y la médula espinal, afectando funciones esenciales como la respiración y el movimiento.
Marianita vive con discapacidad motriz y no camina.
Además, padece apnea central y obstructiva, por lo que depende de un equipo CPAP para poder respirar mientras duerme. Su cuerpo ha resistido procedimientos complejos, drenajes de líquido cefalorraquídeo y nuevas intervenciones quirúrgicas para evitar complicaciones mayores.
En días recientes presentó fuga de líquido por catéter, nariz y espalda, lo que obligó a retirar dispositivos médicos y colocar puntos de cierre.
También ha experimentado dolor en la espalda y en una pierna, de donde se tomó tejido para su cirugía.
A pesar de ello, sus padres la describen como valiente y aferrada a la vida.

Mientras el equipo médico trabaja en su recuperación y reduce gradualmente el apoyo de oxígeno, la carga económica se vuelve cada vez más difícil.
La estancia en la capital del país implica gastos diarios en medicamentos, alimentos y traslados que la familia ya no puede cubrir por sí sola.
Por ello, hacen un llamado a la solidaridad de Ciudad Victoria. Cada aportación representa una oportunidad más para que Marianita continúe su tratamiento.
Quienes deseen apoyar pueden realizar un depósito a la tarjeta Banorte 4765 8820 5416 5236, a nombre de Mariana Castillejas.
También pueden consultar en Facebook la página “Por la bendición de ver sana a Marianita” para conocer más detalles.
Hoy no se trata solo de una familia.
Se trata de una niña victorense que necesita sentir el respaldo de su ciudad en esta lucha por vivir.




