Por Raúl López García
En el marco del 21 de febrero, Día Internacional de la Lengua Materna proclamado en 1999 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Tamaulipas aparece entre los estados con menor presencia de hablantes de lenguas indígenas en el país, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 revela que, a nivel nacional, 6 de cada 100 personas de 3 años y más hablan alguna lengua indígena. Sin embargo, en Tamaulipas el porcentaje es de apenas 1.0 %, lo que lo coloca en la parte baja de la tabla nacional, muy lejos de entidades como Oaxaca (27.3 %), Yucatán (26.1 %) y Chiapas (23.4 %).
El contraste regional es evidente. Mientras el sur y sureste concentran la mayor diversidad lingüística, el norte muestra una presencia reducida. En el caso tamaulipeco, esta realidad tiene raíces históricas profundas. Durante el periodo colonial, los pueblos originarios de la región fueron diezmados por enfermedades, desplazamientos forzados y campañas de “pacificación”, lo que fracturó la continuidad cultural y lingüística.
A lo largo del siglo XX, el proceso de castellanización consolidó al español como lengua dominante en la educación y en la vida pública. Hablar una lengua indígena se convirtió, en muchos contextos, en motivo de discriminación. Esta presión social llevó a numerosas familias a dejar de transmitir su lengua materna a las nuevas generaciones para evitar estigmatización.
Hoy, la mayoría de los hablantes de lenguas indígenas en Tamaulipas no pertenece a pueblos originarios históricos del estado, sino que son migrantes provenientes de entidades como Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo o Puebla. Entre las lenguas que se registran destacan el náhuatl, huasteco (teenek), totonaca, zapoteco y otomí, principalmente en municipios fronterizos y zonas urbanas.
El propio INEGI advierte brechas significativas en el ámbito educativo. A nivel nacional, 43.2 % de la población hablante de lengua indígena entre 3 y 24 años no asiste a la escuela, frente a 29.3 % de quienes no la hablan. En el grupo de 15 a 17 años, la inasistencia alcanza 53.3 % entre hablantes. Además, mientras 96.5 % de la población no hablante de 15 años y más sabe leer y escribir, en hablantes el porcentaje es de 81.1 %.
Las cifras no solo evidencian una baja presencia en Tamaulipas, sino también un desafío estructural en materia de inclusión y preservación cultural. En una entidad marcada por la migración y la dinámica fronteriza, el Día Internacional de la Lengua Materna abre el debate sobre la necesidad de políticas públicas que reconozcan, protejan y fortalezcan la diversidad lingüística, aunque hoy parezca casi invisible.




