Por. Staff
MÉXICO.- La reducción del desempleo en México no refleja una mejora real en el mercado laboral; mientras la desocupación bajó de 2.7% en enero a 2.6% en febrero de 2026, aumentaron las condiciones críticas de ocupación, al pasar de 34.8% en febrero de 2025 a 39.2% en febrero de 2026, incluso por encima del 38.3% registrado en enero, lo que confirma una tendencia sostenida de deterioro en la calidad del empleo más allá de la cifra general de ocupación
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI muestran que la población económicamente activa asciende a 61.8 millones de personas, con 1.6 millones desocupadas, sin embargo el foco se desplaza hacia quienes sí trabajan pero bajo condiciones adversas; más de 28.1 millones perciben hasta un salario mínimo o menos, es decir el 46.8% de la población ocupada, reflejando una estructura salarial limitada que presiona el ingreso de los hogares

La informalidad se mantiene como el principal componente del mercado laboral con 33 millones de personas, equivalente al 54.8%, lo que implica ausencia de estabilidad, contratos y protección social; a esto se suma que 36.3 millones de trabajadores no cuentan con acceso a servicios de salud, es decir el 60.3%, mientras que 12.5 millones carecen de prestaciones laborales, indicador que subió de 29.5% a 30.4% en un solo mes, evidenciando un retroceso en derechos laborales
El deterioro también se refleja en el empleo no remunerado que pasó de 2.9% a 3.2%, así como en la subocupación que creció de 3.7 a 4.2 millones de personas en un año, lo que significa más trabajadores que requieren ampliar jornadas o buscar ingresos adicionales ante la insuficiencia salarial; aunque la tasa de ocupación se mantiene cercana al 97%, las cifras muestran un mercado laboral que sí genera empleo pero sin garantizar condiciones dignas, con mayor precariedad, menor acceso a seguridad social y una presión creciente sobre la economía de los trabajadores.





