14 abril, 2026

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Comer tomate … es todo un lujo

Se registra un alza en su precio del 126.3 % en un año, por lo que se ha vuelto inaccesible para muchas familias
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Por Raúl López García

EXPRESO-LA RAZÓN

TAMAULIPAS, MÉXICO.- El costo de la alimentación se ha convertido en una presión constante para millones de familias. De acuerdo con el más reciente informe del INEGI, la canasta alimentaria aumentó muy por encima de la inflación general durante marzo de 2026, evidenciando una crisis que no siempre se refleja en los indicadores tradicionales.

Mientras la inflación anual se ubicó en 4.6 %, el costo mínimo para cubrir la alimentación subió a 8.1 % en zonas urbanas y 7.9 % en rurales, lo que revela que los productos esenciales se encarecen casi al doble del promedio nacional.

La Línea de Pobreza Extrema por Ingresos alcanzó los 2,571.18 pesos mensuales en zonas urbanas y 1,940.37 en rurales, incrementando la vulnerabilidad de la población.

El jitomate ejemplifica la magnitud del problema: su precio se disparó 126.3 % en un año, convirtiéndose en el principal factor del encarecimiento de la canasta alimentaria.

A este fenómeno se suman el limón, con aumentos superiores al 50 %, y la papa, con incrementos significativos.

En zonas rurales, incluso productos básicos como los chiles frescos han subido de precio.

En las ciudades, la leche pasteurizada aumentó 8.1 % y el bistec de res más de 4 %, afectando la calidad de la dieta.

Además, comer fuera de casa se encareció 7.1 %, reflejando el impacto de jornadas laborales extensas en el gasto familiar.

El problema no se limita a los alimentos: la Línea de Pobreza por Ingresos también aumentó, alcanzando los 4,940.45 pesos en zonas urbanas y 3,553.46 en rurales.

El panorama es claro: aunque la inflación general parece moderada, los alimentos básicos cuentan otra historia.

En México, comer suficiente y con calidad comienza a convertirse en un privilegio.

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