Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Aunque los casos son aislados, la presencia del gusano barrenador en mascotas encendió las alertas sanitarias en Tamaulipas, donde autoridades llaman a extremar cuidados para evitar infecciones que pueden agravarse rápidamente.
Alejandro Hernández Martínez, jefe del Departamento de Control y Prevención de Zoonosis y Vectores, explicó que este problema está directamente relacionado con heridas mal atendidas en las mascotas.
“Si le ven una herida, por muy sencilla que tenga su perrito o su gatito, debe ser curada inmediatamente para evitar las gusaneras”, advirtió.
El gusano barrenador se origina cuando una mosca deposita sus huevecillos en lesiones abiertas, lo que permite que las larvas invadan el tejido del animal y generen infecciones severas.
Uno de los casos detectados ocurrió durante la temporada invernal, cuando un perro utilizaba un chaleco que le provocó una rozadura en el cuello, lo que facilitó la infestación.
“Llegó la mosca, depositó sus huevecillos y se infectó el perrito”, relató el funcionario, al señalar que este tipo de situaciones pueden pasar desapercibidas si no se revisa constantemente a las mascotas.
A pesar de estos casos, las autoridades aclararon que no existe una proliferación masiva del problema en animales domésticos, aunque sí consideran fundamental la prevención.
El riesgo no se limita a las mascotas, ya que cualquier herida abierta, incluso en humanos, puede convertirse en un punto vulnerable para este tipo de infestación.
Ante ello, la Secretaría de Salud, en coordinación con SENASICA, implementa acciones de capacitación durante las campañas sanitarias para informar a la población sobre el manejo adecuado de heridas.
El protocolo recomendado consiste en lavar la lesión, aplicar antisépticos y cubrirla para evitar la exposición a insectos que puedan depositar larvas.
“Somos susceptibles de que nos caiga el gusano barrenador si no atendemos adecuadamente una herida”, enfatizó Hernández Martínez.
Las autoridades insisten en que la clave está en la prevención y la vigilancia constante, especialmente en temporadas de calor, cuando aumenta la presencia de insectos.
En este contexto, el llamado es claro: revisar diariamente a las mascotas, atender cualquier lesión de inmediato y acudir a los servicios de salud ante cualquier señal de infección.
Aunque el problema aún se mantiene bajo control, la aparición de estos casos demuestra que los riesgos sanitarios en animales domésticos siguen presentes y requieren de una respuesta oportuna tanto de autoridades como de la ciudadanía.




