Por Antonio H. Mandujano
EXPRESO-LA RAZON
El precio de productos esenciales en la dieta de los mexicanos, como el tomate, la cebolla y el chile serrano, registra variaciones marcadas en Ciudad Victoria, donde un mismo artículo puede costar hasta el doble dependiendo del punto de venta, lo que evidencia un impacto directo en la economía familiar.
Durante un recorrido realizado por Expreso en la zona centro de la capital tamaulipeca, particularmente en los alrededores del Mercado Argüelles, se constató que los costos difieren considerablemente entre supermercados, fruterías y comerciantes ambulantes.
El caso más notorio es el del tomate, cuyo precio en tiendas de autoservicio alcanza hasta los 66.90 pesos por kilogramo, mientras que en fruterías se ofrece en alrededor de 55 pesos.
En contraste, comerciantes ambulantes instalados en las inmediaciones del mercado lo venden en 25 pesos la bolsa, una diferencia significativa para los consumidores, aunque no represente un kilo completo.
Situación similar ocurre con el chile serrano, otro ingrediente básico en la cocina mexicana.
En fruterías su costo se ubica en 56 pesos por kilo, pero en supermercados puede alcanzar hasta los 89.90 pesos, encareciendo considerablemente su adquisición.
Este producto, que en otras temporadas del año puede encontrarse en menos de 30 pesos por kilogramo, actualmente registra incrementos de hasta 200 por ciento.
Por su parte, la cebolla presenta un comportamiento menos drástico, aunque también con variaciones. En el Mercado Argüelles se puede adquirir en 19.90 pesos, mientras que en tiendas de autoservicio supera los 30 pesos por kilo.
La disparidad en los precios obliga a las familias a buscar alternativas más económicas, privilegiando mercados locales y vendedores ambulantes, donde los costos resultan más accesibles frente a las grandes cadenas comerciales.
Fenómeno responde
a factores nacionales
El encarecimiento de estos productos no es exclusivo de Ciudad Victoria, sino que forma parte de una tendencia nacional impulsada por diversos factores que han afectado la producción y distribución de alimentos básicos.
Entre las principales causas se encuentran las condiciones climáticas adversas en estados productores, donde heladas, lluvias intensas y cambios bruscos de temperatura han dañado cultivos, reduciendo la oferta de productos como el tomate, la cebolla y el chile.
A ello se suma una disminución en la superficie sembrada por parte de algunos productores, quienes en ciclos anteriores enfrentaron bajos precios, lo que derivó en una menor producción disponible en el mercado actual.
Asimismo, plagas y enfermedades agrícolas han impactado los cultivos, mientras que el incremento en costos de insumos, transporte y logística también se refleja en el precio final al consumidor.
Este escenario ha colocado a frutas y verduras entre los principales factores que impulsan la inflación en México, afectando directamente el gasto diario de las familias, que ahora deben ajustar sus hábitos de consumo.




