Por Antonio H. Mandujano
La labor de los veladores en Ciudad Victoria —históricamente vinculada a la vigilancia nocturna y la tranquilidad en las colonias— atraviesa una etapa crítica ante la caída sostenida en las aportaciones económicas que reciben de la ciudadanía, fenómeno impulsado principalmente por la desconfianza.

Así lo señaló Carlos Alberto García Zúñiga, secretario de Trabajo de la Unión Sindical Auténtica de Trabajadores Veladores de Ciudad Victoria, quien advirtió que el respaldo social hacia este oficio se ha debilitado de manera considerable en los últimos años.
“El ingreso del velador depende totalmente de la cooperación de los vecinos, pero hoy en día cada vez menos personas aportan, principalmente por la desconfianza que existe”, explicó.
El deterioro de esta actividad —añadió— no es reciente. Se ha acentuado desde 2010, cuando la región comenzó a resentir con mayor intensidad los problemas de inseguridad, lo que modificó la dinámica social en las colonias y fracturó la relación de confianza entre ciudadanos y veladores.
Actualmente, en el municipio operan alrededor de 120 veladores, organizados por sectores y rutas de vigilancia nocturna. Su labor consiste en recorrer las calles, alertar sobre situaciones sospechosas y brindar apoyo básico a los habitantes.
Aunque están agrupados en una unión sindical que permite cierta coordinación interna —como la asignación de zonas, turnos y comunicación—, su actividad sigue siendo de carácter informal: no cuentan con sueldo fijo ni prestaciones, por lo que dependen completamente del respaldo ciudadano.
García Zúñiga reconoció que hechos aislados, sumados al contexto general de inseguridad, han generado una percepción negativa hacia algunos integrantes del gremio, lo que afecta directamente a quienes desempeñan su labor de manera honesta.
Ante este escenario, hizo un llamado a la población a no generalizar y a permitir la reconstrucción de la confianza en este servicio comunitario.
“Que nos den la oportunidad de demostrar que somos personas de trabajo. La mayoría salimos todas las noches a cuidar las colonias, a estar al pendiente de cualquier situación. De esto vivimos y lo hacemos de manera honesta”, expresó.
Subrayó que las aportaciones no solo representan el sustento diario de los veladores, sino también el reconocimiento a una actividad que, aunque tradicional, sigue siendo clave como primer frente de vigilancia en diversas colonias de la capital tamaulipeca.
Pese al panorama adverso, los veladores continúan cumpliendo con sus recorridos nocturnos, apostando a que la confianza ciudadana pueda reconstruirse con el tiempo y el trabajo constante en las calles.




