19 abril, 2026

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Victoria se pintó de sepia: el día en que la ciudad cambió de color tras la tormenta

El extraño paisaje sorprendió a cientos de victorenses, quienes comenzaron a compartir fotografías en redes sociales bajo el hashtag #VictoriaSepia, mostrando calles, árboles, edificios y el cielo cubiertos por una luz amarillenta
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Por Raúl López García

CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- La tarde del 19 de abril de 2016, después de una intensa lluvia que dejó inundaciones en distintos sectores de Ciudad Victoria, la capital tamaulipeca vivió un fenómeno que quedó grabado en la memoria colectiva: por unos minutos, la ciudad se tiñó de un peculiar tono amarillo sepia.

El extraño paisaje sorprendió a cientos de victorenses, quienes comenzaron a compartir fotografías en redes sociales bajo el hashtag #VictoriaSepia, mostrando calles, árboles, edificios y el cielo cubiertos por una luz amarillenta que transformó por completo la imagen habitual de la ciudad.

Aunque para muchos fue un espectáculo casi surrealista, la explicación tiene base científica. Este efecto ocurre cuando, después de una tormenta, la luz solar atraviesa nubes densas cargadas de humedad y partículas suspendidas en el ambiente, filtrando los tonos azules y dejando pasar colores cálidos como amarillos, naranjas y marrones. Ese fenómeno óptico genera el llamado “efecto sepia”, similar al que se ha observado en otras ciudades tras lluvias intensas y tormentas de polvo.

En aquella jornada, las fuertes precipitaciones provocaron anegaciones y encharcamientos en diferentes puntos de la ciudad, dejando además un ambiente saturado de humedad y sedimentos. Esa mezcla, combinada con la posición del sol al atardecer, creó la atmósfera perfecta para que Ciudad Victoria pareciera envuelta en un filtro fotográfico natural.

Lo que inició como una tarde de lluvias terminó regalando una de las postales más sorprendentes que ha vivido la capital tamaulipeca en años recientes. El fenómeno convirtió la tormenta en un espectáculo visual inesperado, donde el cielo y la ciudad adquirieron una tonalidad dorada que muchos describieron como “mágica”.

A diez años de aquel episodio, las imágenes de #VictoriaSepia siguen recordándose como uno de los momentos meteorológicos más inusuales y llamativos registrados en la ciudad, una tarde en que la naturaleza mostró que incluso después del caos de la lluvia, puede regalar escenas dignas de admirarse.

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