21 abril, 2026

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Un viaje al pasado: así lucía Ciudad Victoria en los años 40’s

Una fotografía antigua de #CdVictoria nos regala un vistazo fascinante a la capital tamaulipeca de los años 40, cuando las calles principales apenas eran senderos de tierra rodeados de vegetación, casitas de palma y grandes terrenos baldíos
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Por Raúl López García

CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Una fotografía antigua de Ciudad Victoria nos regala un vistazo fascinante a la capital tamaulipeca de los años 40, cuando las calles principales apenas eran senderos de tierra rodeados de vegetación, casitas de palma y grandes terrenos baldíos. La imagen muestra una ciudad en pleno despertar, muy distinta al paisaje urbano y comercial que hoy conocemos.

En aquella época, el monumento al General Pedro José Méndez se levantaba prácticamente solo en medio de la nada, en una zona todavía despoblada que apenas comenzaba a integrarse al crecimiento de la ciudad. También sobresalían algunas construcciones emblemáticas, como la casa del 16 Carrera, así como edificios en el 19 Carrera y 18 Abasolo que con los años se convertirían en negocios muy recordados por los victorenses.

Uno de los detonantes del desarrollo urbano fue la inauguración del Estadio Olímpico Victoria, obra que impulsó la expansión hacia sectores que en ese entonces eran considerados “las orillas”. Lugares que hoy forman parte de la vida cotidiana, como el área del Patinadero, eran apenas terrenos vacíos, mientras que el camino hacia la Escuela Industrial lucía rodeado de palmeras.

La fotografía también revive escenas que forman parte de la memoria popular: las manzanas vacías donde se instalaban circos sobre la calle 17, las casas antiguas que guardaban historias y leyendas, y los caminos rurales que marcaban el límite de la ciudad. En ese entonces, la Escuela Héroe de Nacozari destacaba solitaria al fondo, más allá de la cual solo había tierras de cultivo.

Además del crecimiento urbano, la imagen deja ver una Ciudad Victoria donde aún corrían acequias de agua cristalina y el monte dominaba buena parte del paisaje, recordando una época en la que la ciudad conservaba un fuerte vínculo con la naturaleza y una vida mucho más tranquila.

Hoy, esta panorámica se convierte en un valioso testimonio de la transformación de Ciudad Victoria, despertando nostalgia entre quienes escucharon estas historias de sus mayores y orgullo entre quienes reconocen en estas imágenes el origen de una ciudad que ha cambiado profundamente con el paso del tiempo.

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