Por Raúl López García
Expreso
CIUDAD VICTORIA.- Entre aplausos, sonrisas y lágrimas de alegría, el pequeño Jonathan Nerak Hernández Reyna, de apenas 10 años de edad y originario de Ciudad Victoria, tocó este día la Campana de la Victoria, símbolo de esperanza y triunfo para quienes logran vencer la dura batalla contra el cáncer.
Jonathan fue diagnosticado con Leucemia Linfoblástica Aguda, una enfermedad que cambió por completo la vida de su familia, pero que enfrentó con una valentía admirable. Hoy, tras meses de lucha, tratamientos y esperanza, su médica tratante, la doctora Liliana Tamez Gómez, confirmó la noticia más esperada: Jonathan está libre de cáncer.
El emotivo momento se vivió en el Hospital Infantil de Tamaulipas, donde personal médico, familiares y autoridades se reunieron para celebrar esta victoria que representa no solo el fin de un tratamiento, sino el inicio de una nueva vida llena de ilusiones para el menor.
En la ceremonia estuvieron presentes la directora del hospital, Judith Cornejo Barrera; la subdirectora médica, Ma. Elena Escobar Camacho; y el subdirector administrativo, Francisco X. Banda Caballero, quienes acompañaron a Jonathan en este momento tan significativo y le expresaron sus mejores deseos para esta nueva etapa.
Durante el evento, la directora Judith Cornejo Barrera dirigió un mensaje cargado de emotividad, en el que reconoció la fortaleza de Jonathan y de su familia, además del invaluable esfuerzo del equipo de Hemato-oncología, al que exhortó a continuar trabajando con compromiso, dedicación y humanismo por la salud de la niñez tamaulipeca.
El sonido de la campana marcó mucho más que el final de una enfermedad: fue el eco de la esperanza para otras familias que hoy enfrentan la misma batalla. La historia de Jonathan se convierte así en un poderoso recordatorio de que, con atención médica, amor y perseverancia, también se pueden escribir finales felices.




