Por. Raúl López García
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Lo que inició como una estrategia para retirar motocicletas sin placas en Ciudad Victoria terminó por exhibir un problema mayor: unidades con reporte de robo, números de serie alterados y un mercado irregular que operaba sin control en las calles.
“El objetivo era que todas las motos trajeran placas, pero en el camino nos encontramos con otras situaciones”, reconoce José Luis Arroyo, coordinador operativo de Tránsito de Victoria, al detallar los resultados del operativo “Motosegura”, implementado desde noviembre en coordinación con la Guardia Estatal.
En su punto más alto, el programa llegó a asegurar hasta 25 motocicletas diarias. Hoy, la cifra se ha reducido de forma considerable: “Ahorita lo más que se traen son tres o cuatro en 24 horas”, señala el funcionario. La caída representa una disminución cercana al 90 por ciento, atribuida principalmente a la regularización de los conductores.
El cambio es visible en las calles. “Ya la mayoría trae placas y casco; es raro ver motos sin casco”, afirma Arroyo, quien explica que la política es clara: toda unidad sin identificación es retirada de circulación.
Sin embargo, el hallazgo más relevante no está en la disminución de motos irregulares, sino en lo que comenzó a aparecer durante las revisiones. “De esas han salido en un promedio de unas 10 o 12 motos con reporte de robo desde noviembre hasta hoy”, revela, tras las verificaciones realizadas en Plataforma México.
A este dato se suma una revisión reciente en los patios de Tránsito, realizada en conjunto con la Fiscalía General de Justicia. “Mandaron personal y checaron todas las motos que teníamos aquí; salieron dos con reporte de robo y siete con el número de serie borrado”, detalla.
En total, nueve motocicletas fueron aseguradas por estas irregularidades. La alteración de serie, advierte la autoridad, es una práctica común para ocultar el origen de vehículos robados. “Eso quiere decir que traían números borrados o sin serie”, precisa el coordinador.
Actualmente, el corralón mantiene alrededor de 100 motocicletas, todas sin placas y aseguradas en las últimas semanas. A diferencia de otros operativos, en este caso no existen multas ni cobros por arrastre. “Nada más tienen que traer sus placas y su casco y se la llevan; no se les cobra corralón ni arrastre”, explica Arroyo.
El costo del trámite ronda los 800 pesos, lo que ha facilitado que la mayoría de los propietarios recupere su unidad. “La gente sí viene por su moto; a veces tardan en juntar para las placas, pero sí se las llevan”, añade.
Con operativos activos las 24 horas y extendidos a libramientos y colonias, la estrategia busca cerrar espacios a la circulación irregular. “Toda moto que se ve sin placa se retira”, sostiene el funcionario, al subrayar que la identificación vehicular es clave para reducir delitos.
El resultado, hasta ahora, no solo se mide en la caída de aseguramientos diarios, sino en la transformación del parque vehicular: menos anonimato en las calles y mayor control sobre un tipo de transporte que, durante meses, circuló fuera de norma.




