Por Antonio H. Mandujano
Expreso
TAMAULIPAS.- Ya son dos años consecutivos, que la banca privada prácticamente le ha cerrado las puertas a los agricultores tamaulipecos, dejando a cientos de productores sin acceso a créditos para poder sembrar y enfrentar los altos costos que actualmente implica trabajar el campo, advirtió el gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas (UARNT), Juan Manuel Salinas Sánchez.
El líder agrícola señaló que la complicada situación financiera que vive el sector, derivada de cuatro años consecutivos de pérdidas económicas, provocó que muchas instituciones bancarias dejaran de prestar al campo ante el riesgo de incumplimiento en los pagos.
“El año pasado y este año ya los créditos a la agricultura prácticamente están negados por parte de las bancas particulares”, expresó.
Salinas Sánchez explicó que actualmente muchos productores enfrentan cartera vencida y eso automáticamente los deja fuera de cualquier posibilidad de financiamiento, justo en un momento donde los costos para producir continúan aumentando.
Y aunque por muchos años los agricultores del norte de Tamaulipas fueron considerados entre los mejores pagadores del país, las pérdidas acumuladas por sequías, bajos rendimientos y problemas de comercialización terminaron golpeando fuertemente la estabilidad económica del sector.
“El productor que está ahorita en cartera vencida no tiene acceso al crédito”, lamentó Salinas Sánchez.
Agregando que “de hecho, a nivel nacional éramos considerados la región más pagadora”.
Y a la falta de financiamiento se suma el incremento constante en refacciones, fertilizantes, combustibles y mantenimiento de maquinaria agrícola, gastos que deben realizarse en tiempos muy específicos para evitar afectaciones en la producción.
“No puedes esperar para fertilizar o reparar maquinaria, porque un retraso puede afectar todo el cultivo”, explicó.
El dirigente agrícola también señaló que actualmente no existe una banca gubernamental sólida que permita respaldar a los productores como ocurría anteriormente con Banrural, situación que deja al agricultor prácticamente dependiendo de financieras privadas con intereses elevados y condiciones cada vez más difíciles.
Sobre los posibles programas de apoyo o esquemas para productores endeudados, indicó que aún existe incertidumbre, ya que las reglas de operación todavía no han sido publicadas, por lo que no se sabe cuántos agricultores de Tamaulipas podrían resultar beneficiados.
Mientras tanto, dijo, gran parte del sector agrícola continúa trabajando bajo presión financiera, buscando mantenerse activo pese a las limitaciones para acceder a recursos que les permitan sacar adelante sus ciclos de siembra.




