Por Raúl López García
Las estrategias para evitar los filtros antialcohol en Ciudad Victoria comenzaron a mover el problema fuera de la mancha urbana.
Conductores que consumían bebidas alcohólicas empezaron a utilizar los libramientos para evitar revisiones, provocando que los operativos de Tránsito tuvieran que extenderse hacia esas zonas periféricas.
“Muchas de las personas que andaban tomando se iban por los libramientos porque pensaban que allá no había operativos”, reveló José Luis Arroyo, coordinador operativo de Tránsito de Victoria, al explicar el nuevo comportamiento detectado durante las últimas semanas.
La situación encendió alertas debido al incremento de accidentes relacionados con el consumo de alcohol en esas vialidades rápidas, donde además las velocidades suelen ser mayores y el riesgo de choques graves aumenta considerablemente.
Ante ello, Tránsito Municipal comenzó a trabajar en coordinación con la Guardia Estatal para instalar vigilancia también en libramientos, ampliando así la cobertura de los operativos que anteriormente se concentraban en avenidas y zonas urbanas.
“Ya se está trabajando también en libramientos”, afirmó Arroyo, quien señaló que la intención es impedir que los conductores encuentren rutas de evasión para circular bajo los efectos del alcohol.
A pesar de las altas temperaturas y de los fines de semana largos recientes, las estadísticas no muestran un incremento en accidentes dentro de la ciudad. Actualmente, Tránsito registra un promedio de entre tres y cuatro choques diarios, con alrededor de 90 percances durante el último mes, cifra ligeramente menor a la reportada anteriormente.
Durante el reciente puente vacacional, la actividad en las calles disminuyó de forma importante debido a que muchas familias salieron de la ciudad. Según los registros oficiales, se contabilizaron 21 incidentes el jueves, 13 el viernes y 27 el sábado.
Para las autoridades, uno de los factores que ha ayudado a contener el problema es el aumento en el uso de vehículos de aplicación durante la noche. “Sí vemos mucho en la noche que son vehículos de aplicación los que pasan con gente alcoholizada, pero esa es la idea, que se trasladen así para que no causen accidentes”, expresó el coordinador operativo.
El funcionario sostuvo que la política de “cero tolerancia” y la permanencia constante de filtros han provocado cambios en el comportamiento de muchos ciudadanos, quienes ahora prefieren utilizar plataformas digitales o designar a un conductor antes que exponerse a sanciones o accidentes.
La estrategia, aseguró, continuará de forma permanente tanto dentro de la ciudad como en accesos y salidas, con el objetivo de mantener bajo control los accidentes relacionados con el alcohol y evitar que los libramientos se conviertan en refugio para conductores ebrios.




