12 mayo, 2026

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Madres buscadoras, nada qué celebrar

Madres buscadoras de Tamaulipas marcharán este 10 de mayo en Reynosa para exigir justicia y visibilizar la crisis de desapariciones, mientras enfrentan amenazas, violencia e impunidad en el rastreo de sus familiares
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Por Perla Reséndez
Expreso-La Razón

Para ellas no es un día de festejos, no hay nada qué celebrar si una hija, un hijo, hermanos, padres, tíos siguen desaparecidos. En la mesa sigue un plato vacío; en el hogar, el corazón de una madre espera, pero lo más importante, busca sin cansancio.
Las madres buscadoras en México se han visto obligadas a realizar las acciones que la autoridad no hace para localizar a las personas desaparecidas; buscan en lugares apartados, recorren montes, basureros, terrenos baldíos.

El peligro es inminente, pues en muchas de las zonas por donde ellas buscan, operan grupos de la delincuencia organizada, así que son amenazadas, sufren revictimización e injusticias.

Pero también son asesinadas, como lo atestigua la Fundación para la Justicia que señala que en 15 años, fueron asesinadas 22 buscadoras y dos más desaparecidas; más de la mitad (63%) eran las madres de los desaparecidos.

La entidad con más ataques a ellas es Guanajuato con cinco eventos y Sinaloa con cuatro ataques; en el caso de Tamaulipas el asesinato de Miriam Rodríguez, madre de Karen Alejandra Salinas Rodríguez ocurrió el 10 de mayo de 2017 en San Fernando.
La figura de Miriam se convirtió en el rostro de las madres en Tamaulipas, que se convirtieron en investigadoras, peritos y forenses, ante la falta de sensibilidad de las autoridades para ayudarlas a buscar.

Iniciaron sin conocimiento, pero con el tiempo han sido las figuras centrales en la búsqueda de personas desaparecidas; salen a buscar con una varilla que se ha convertido en su utensilio más útil para identificar sitios donde pueden encontrar personas enterradas o semienterradas.

Son ellas quienes indican a las autoridades los sitios que han perfilado con antelación para que, ahora sí, lleguen peritos, ministerios públicos y forenses a recoger indicios.
Han aprendido de leyes, por lo que han sido ellas las artífices de las leyes en la materia en el país; también se han hecho expertas en identificación de análisis de restos, excavación de fosas y psicólogas o tanatólogas en apoyo para otras compañeras.

10 DE MAYO: MARCHA PARA VISIBILIZAR

Hoy 10 de mayo, el colectivo Amor por los desaparecidos en Tamaulipas, llevará a cabo una marcha en Reynosa, para visibilizar la problemática de las desapariciones en la entidad.

A las 8:00 de la mañana, los integrantes están convocando a la sociedad civil a reunirse en la plaza Benito Juárez sobre el bulevar Hidalgo, justo frente al monumento de la Madre.
De allí partirán rumbo a la concatedral de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se dedicará una misa a las madres desaparecidas.

El colectivo reporta tan solo en este año, con 52 acciones de búsqueda, 19 positivos, esto es, hallazgo de restos, cuerpos, indicios en tumbas clandestinas, a ras de suelo o cocinas clandestinas utilizadas para desaparecer a personas.
En este municipio y otros de la zona fronteriza, desde 2023 se encuentran al menos 30 sitios donde han encontrado indicios de personas desaparecidas que no han sido procesados por las autoridades.

La situación más grave de desapariciones es en la frontera; recientemente el Secretario General de Gobierno, Héctor Joel Villegas González, reconoció esta situación y anunció la creación de una célula de búsqueda para esta zona y quedará establecida en Reynosa.
De las 13,770 personas desaparecidas y no localizadas en la entidad, 13,100 (95.13%) están asociadas a un delito, puede ser secuestro o desaparición forzada; el restante 4.87 por ciento (670 personas), se desconoce su paradero, sin que haya indicios inmediatos de un delito.

El mayor porcentaje (80.53%), esto son 11,089 son hombres, hay 2,662 (19.33%) mujeres y en 19 más (0.14%) no se determinó el sexo de la persona desaparecida.
Los datos oficiales indican que es en Reynosa, Nuevo Laredo y Matamoros, donde más personas desaparecidas y no localizadas hay con 8,163; la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira reporta 1,493 desaparecidos.
Mientras que la capital del estado suma 980 personas de las no se tiene indicios de dónde se encuentran.

El informe de Amnistía Internacional, “Desaparecer otra vez. Violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México”, documenta las situaciones que enfrentan las buscadoras en el país.
Asesinatos, amenazas, desplazamiento forzado, extorsión, estigmatización criminalización, violencia sexual, afectaciones a la salud física y emocional, empobrecimiento e impunidad, entre otras.

La crisis de desaparición viene de la mano de una crisis forense que incluye más de 72,100 cuerpos sin identificar y la localización de 5,696 fosas clandestinas en México, al frente para tratar de localizar se encuentran siempre las mujeres, las madres buscadoras que este 10 de mayo no tienen nada que celebrar.

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