12 mayo, 2026

12 mayo, 2026

Recula SEP; no habrá cambios a ciclo escolar

Secretaría de Educación Pública da marcha atrás a la modificación de calendario escolar, por lo que el ciclo terminará el 15 de julio
Facebook
X
WhatsApp

Por Raúl López García

EXPRESO – LA RAZÓN

TAMAULIPAS, MÉXICO.- La Secretaría de Educación Pública dio marcha atrás a la propuesta de modificar el calendario escolar 2025-2026 y confirmó que el ciclo terminará el 15 de julio, tras una ola de opiniones de maestros, madres y padres de familia, autoridades estatales y especialistas que pidieron analizar con mayor profundidad cualquier ajuste relacionado con las altas temperaturas y la realización del Mundial de Fútbol.

El anuncio fue realizado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, durante la reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), donde explicó que la decisión se tomó por unanimidad entre las 32 entidades federativas luego de escuchar las inquietudes surgidas tras la propuesta presentada el pasado 7 de mayo.

La discusión nacional comenzó luego de que la SEP planteó revisar el calendario ante dos factores extraordinarios: las olas de calor que ya afectan diversas regiones del país y el impacto logístico que tendrá el Mundial de Futbol de 2026, evento que colocará a varias ciudades mexicanas bajo una dinámica especial de movilidad, turismo y seguridad. Sin embargo, el gobierno federal reconoció que modificar de manera general el calendario escolar implicaba consecuencias sociales, laborales y familiares que requerían mayor consenso.

En su mensaje, Mario Delgado sostuvo que “la política cuando se ejerce desde el humanismo es un ejercicio permanente de escucha”, y aseguró que la decisión final respondió directamente al llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de realizar un análisis territorial más amplio antes de alterar el ciclo escolar.

El funcionario afirmó que el debate permitió evidenciar las distintas realidades del país y entender que una modificación nacional requería más anticipación y planeación.

La SEP dejó claro que el calendario oficial publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de junio de 2025 permanecerá intacto, con 185 días efectivos de clase para escuelas públicas y particulares incorporadas al Sistema Educativo Nacional.

No obstante, el acuerdo contempla flexibilidad para que los estados puedan realizar ajustes específicos cuando existan circunstancias extraordinarias, principalmente relacionadas con temperaturas extremas o situaciones vinculadas al Mundial, siempre y cuando se garantice el cumplimiento de los planes y programas educativos.

La determinación también refleja el peso que tiene la escuela en la vida cotidiana de millones de familias mexicanas.

En su intervención, Delgado señaló que el calendario escolar funciona como “la columna vertebral” de la organización familiar, especialmente para madres trabajadoras y personas cuidadoras que dependen de la estabilidad de los horarios escolares para mantener sus actividades laborales y domésticas. Bajo esa lógica, mantener las fechas originales fue presentado como una medida de estabilidad social además de educativa.

Otro de los puntos centrales del discurso fue la defensa del cierre del ciclo escolar como un proceso pedagógico y no únicamente administrativo.

La SEP enfatizó que las últimas semanas de clases son fundamentales para reforzar aprendizajes, realizar evaluaciones formativas y acompañar las trayectorias educativas de niñas, niños y adolescentes antes del periodo vacacional.

El anuncio ocurre en medio de un contexto climático complejo para el sistema educativo mexicano.

En estados del norte y noreste del país, donde las temperaturas superan fácilmente los 40 grados centígrados durante mayo, junio y julio, persiste la preocupación sobre las condiciones en las aulas, particularmente en escuelas sin aire acondicionado o infraestructura adecuada.

Por ello, aunque no habrá una modificación nacional, el gobierno federal abrió la puerta para que cada entidad ajuste horarios o actividades de acuerdo con sus condiciones locales.

La discusión también dejó ver un nuevo estilo de operación política dentro del sector educativo federal.

La SEP buscó presentar el acuerdo como un ejercicio de diálogo entre federación, estados y comunidad escolar, insistiendo en que las decisiones educativas deben construirse “desde el territorio” y no únicamente desde oficinas centrales.

El CONAEDU fue descrito por Delgado como un espacio democrático y plural capaz de corregir decisiones a partir de la escucha pública.

Con este acuerdo, el gobierno federal intenta equilibrar tres presiones simultáneas: garantizar el derecho a la educación, responder a los efectos del cambio climático y mantener estabilidad para millones de familias.

Aunque la propuesta original quedó congelada, el debate sobre la flexibilidad del calendario escolar apenas comienza y podría volver a tomar fuerza en los próximos años conforme aumenten las temperaturas extremas y las exigencias sociales sobre el sistema educativo mexicano.

DESTACADAS