Por Juan Sánchez Mendoza
En las encubiertas campañas que muchísimos aspirantes realizan por la geografía estatal, día tras día se comprometen a respetar las formas y los tiempos de cada organización política para seleccionar candidatos.
También afirman no andar buscando ninguna promoción política y estar entregados de tiempo completo a su trabajo en la administración pública o en sus feudos; y con toda desfachatez recurren a la trillada frase de que son simples soldados de las organizaciones.
De dientes para afuera, claro está, porque en la práctica andan más calenturientos que los propios prospectos naturales.
Es más, hasta se dan el lujo de adelantar que las nominaciones programadas serían finalmente de unidad –siempre y cuando resulten favorecidos–, pero éstas habrán de definirse hasta diciembre próximo, seguramente.
No antes, ni a capricho de los acelerados.
Omisión de pretendientes
Hay una sabia conseja popular que advierte: “en boca cerrada, no entran moscas”. Pero la sentencia no la entienden ni atienden (puntualmente) ciertos políticos neomorenistas que, seducidos por el canto de las sirenas, acostumbran dar rienda suelta a su locuacidad, buscado los reflectores a poco más de tres meses de iniciar formalmente el proceso electoral –declarando cuanto se les ocurre por el simple placer de considerarse noticia–, sin entender que su actitud lejos de fortalecer su imagen, lo más que provoca es poner en entredicho sus méritos para lograr la ansiada postulación, que habrá de decidirse como regalos navideño o de reyes.
La falta de sensibilidad, en ellos, ha sido una constante.
Igual que la imprudencia y la emisión de juicios a la ligera, por lo que se hace indispensable que al alto mando político tome cartas en el asunto y les reitere que, en este proceso, por salud del mismo partido en el poder, ningún aspirante puede ni debe manejarse por ‘la libre’.
Ello significa que todos, absolutamente todos los pretendientes a las candidaturas (del nivel socioeconómico, grupo y posición en el poder que fuere), obligados están a conducirse en una misma línea: La que marque el Gobernador.
A menos que en allá, en el fondo, su compromiso sea con otra gente y con un proyecto político distinto.
Procesos distintos
Sé, como usted bien sabe, que ningún proceso electoral es igual a otro, por lo que es ocioso fincar estimaciones en el pasado aun cuando el partido en el poder haya ganado popularidad y/o perdido credibilidad, por las acciones abusos
Sobre todo, porque en todo proceso as factores de decisión directa –como la imposición de candidatos, por los ‘enjuagues’ de quienes, de antemano, por intereses comunes, hayan acordado triunfos y/o derrotas–, lo mismo que indirectas (en complicidad con la autoridad electoral), para alterar de manera obscena el escrutinio real.
La sociedad civil, sin embargo, ya no deja engatusarse por las dirigencias de los partidos –hasta el grado de considerarlos inútiles para representarla–, y de eso existe constancia, por lo que la lucha para conservar el poder o acceder a éste –en las 17 entidades donde habrán de desarrollarse comicios en el 2027 para renovar gubernaturas–, debiera envolver sólo a los políticos de tiempo completo y/o líderes sociales con liderazgo estatal.
Pero se da el caso de que pretenden registrarse como precandidatos varios personajes sin ninguna labor partidista, corriéndose el riesgo de que, ante la abstención, los indefinidos personajes (menos populares) resulten postulados y, hasta eso, avalados por minorías ciudadanas, como ha ocurrido en los años más recientes.
Así lo reflejan, prueban y lo comprueban los escrutinios que obran en poder de los archivos ‘muertos’, por lo que resulta irrebatible e inútil impugnar el hecho.
FGR, excesos
Legalmente la Fiscalía General de la República (FGR) carece de facultades para obligar a comparecer a los gobernadores de Sinaloa y Chihuahua. Por eso les solicitan ‘respetuosamente’ acudir como testigos de la investigación que realiza en torno a señalamientos de terceros.
La convocatoria no implica, de ningún modo, un eventual arresto. Ni es obligatoria, por lo que sus testimonios sobre las acusaciones vertidas en su contra podrían zanjarlas por escrito.
Correo: jusam_gg@hotmail.com




