Por Raúl López García
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- La atención psicológica brindada a casi 200 estudiantes en apenas un año por parte del CBTis 119 de Ciudad Victoria evidencia una problemática que va más allá de casos aislados: el aumento de jóvenes con ansiedad, agresión y conflictos emocionales dentro de las aulas.
El director del plantel, Heberto Guadalupe Huerta Bermúdez, reconoció que los trastornos emocionales son actualmente las situaciones más frecuentes entre los alumnos, lo que obligó a la institución a instalar una unidad de atención socioemocional para tratar de contener una problemática que cada vez golpea con más fuerza a la comunidad estudiantil.
“Con atención temprana y seguimiento adecuado, hemos logrado que los jóvenes salgan adelante”, señaló el directivo, al destacar que la intervención psicológica busca evitar que los estudiantes abandonen sus estudios o agraven sus condiciones emocionales.
Sin embargo, el hecho de que cerca de 200 jóvenes hayan requerido apoyo especializado en tan solo un ciclo escolar también deja al descubierto la presión académica, social y familiar que enfrentan los adolescentes, así como la insuficiencia histórica de programas preventivos en el nivel medio superior.
Huerta Bermúdez explicó que parte del soporte ha sido posible gracias al convenio con la Universidad Autónoma de Tamaulipas, mediante el cual estudiantes de psicología realizan servicio social y prácticas profesionales en el plantel. “Este semestre tuvimos 10 psicólogos en la mañana y 10 en la tarde, coordinados por nuestras psicólogas titulares. Ese respaldo ha sido fundamental”, afirmó.
Aunque el CBTis 119 ya cuenta con psicólogos en ambos turnos, especialistas advierten que la creciente demanda de atención emocional en preparatorias y secundarias refleja un problema de salud mental juvenil que sigue avanzando silenciosamente y que difícilmente podrá resolverse únicamente con esfuerzos institucionales aislados.
El directivo insistió en que “la salud emocional es clave para el rendimiento académico” y sostuvo que la estrategia continuará fortaleciéndose. No obstante, la cifra de estudiantes atendidos confirma que la ansiedad y la depresión dejaron de ser casos excepcionales para convertirse en una realidad cotidiana dentro de las escuelas de Ciudad Victoria.




