Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La Secretaría de Educación de Tamaulipas confirmó que ya existe un seguimiento institucional para estudiantes de nivel medio superior detectados con factores de riesgo emocional, conductual o social, luego de la aplicación de instrumentos especializados en preparatorias del estado.
El subsecretario de Educación Media Superior y Superior, Igor Crespo Solís, reveló que recientemente fue instalada una mesa estatal de atención y prevención integrada por dependencias gubernamentales, organismos de protección infantil, especialistas en salud mental y corporaciones de seguridad.
La estrategia surgió tras la aplicación del instrumento DUCI en planteles de preparatoria, mecanismo con el que autoridades educativas buscan detectar señales de alerta relacionadas con depresión, ansiedad, consumo de sustancias, violencia, abandono escolar y otros problemas que afectan a adolescentes.
“Sí hay un seguimiento”, sostuvo el funcionario al explicar que en la mesa participan el DIF, SIPINNA, la Secretaría de Seguridad Pública, organizaciones civiles y grupos de psicólogos encargados de brindar atención y canalización a jóvenes identificados con algún nivel de riesgo.
Aunque la Secretaría de Educación aún no revela cifras oficiales sobre cuántos estudiantes presentan alertas, el reconocimiento público de estos diagnósticos evidencia una creciente preocupación institucional por la salud emocional de adolescentes tamaulipecos.
El tema cobra relevancia luego de que el Centro de Integración Juvenil adelantara recientemente la existencia de resultados preliminares derivados de estas evaluaciones, aunque dichos indicadores todavía no han sido presentados públicamente.
La dimensión del problema preocupa debido a que especialistas han advertido que, tras la pandemia, los trastornos emocionales, la ansiedad, las adicciones y las conductas autodestructivas aumentaron considerablemente entre jóvenes en edad escolar.
En este contexto, el gobierno estatal decidió involucrar no solo al sector educativo, sino también a áreas de seguridad, asistencia social y protección infantil, reflejando que el problema ya es considerado una prioridad transversal.
El Dr. Igor Crespo Solís explicó que el objetivo principal es actuar antes de que los problemas escalen y evitar que los estudiantes abandonen sus estudios o enfrenten situaciones más graves relacionadas con violencia, adicciones o deterioro emocional.
Sin embargo, la falta de estadísticas públicas deja abiertas varias interrogantes sobre el tamaño real de la problemática en Tamaulipas, los municipios con mayor incidencia y la capacidad institucional para brindar atención psicológica suficiente en todos los planteles.
Otro de los retos reconocidos por las autoridades educativas es mejorar la eficiencia terminal en preparatoria, indicador que continúa bajo monitoreo pero del que el subsecretario evitó proporcionar cifras exactas durante la entrevista.
Como parte del panorama educativo estatal, el funcionario también destacó que Tamaulipas cuenta actualmente con más de 130 planteles públicos de nivel medio superior entre subsistemas como COBAT, DGETI, CONALEP, ITACE y CBTa, infraestructura que sostiene tanto la cobertura educativa como las estrategias de atención integral a estudiantes.




