Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Mientras la amenaza del gusano barrenador mantiene en alerta al sector ganadero, gran parte de Tamaulipas se encuentra actualmente sin cobertura de liberación de moscas estériles, una de las principales herramientas biológicas utilizadas para frenar la reproducción de la plaga.
Así lo reconoció el subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal del Estado, Cuauhtémoc Amaya García, quien advirtió que la insuficiencia de insectos estériles obligó a concentrar los esfuerzos únicamente en la zona norte de la entidad, dejando descubiertas amplias regiones del centro y sur tamaulipeco.
“Prácticamente nos dejaron descobijado la mitad del estado”, expresó el funcionario al referirse a la redistribución de las liberaciones realizadas en coordinación con autoridades sanitarias de México y Estados Unidos.
Explicó que desde hace aproximadamente un mes las aeronaves encargadas de dispersar las moscas estériles operan principalmente desde la zona de San Fernando hacia la frontera norte, e incluso sobre territorio estadounidense, siguiendo el corredor del río Bravo hasta Coahuila.
La situación ha provocado que municipios del centro y sur del estado, donde también existe riesgo de dispersión de la plaga, se hayan quedado sin este mecanismo de control biológico.
Amaya García señaló que esta problemática fue planteada directamente durante la reciente reunión binacional en la que participaron autoridades estadounidenses y organismos sanitarios, donde Tamaulipas expuso la necesidad de reforzar la liberación de moscas precisamente en las zonas donde actualmente no existe cobertura.
“Hoy no tenemos la mosca estéril donde más la necesitamos nosotros”, sostuvo.
El subsecretario atribuyó el problema a la limitada disponibilidad de insectos producidos para el combate de la plaga, situación que mantiene a los estados ganaderos dependiendo de la capacidad de producción existente fuera del país.
Ante este escenario, las autoridades estatales han comenzado a implementar medidas alternas para contener el avance del gusano barrenador mientras aumenta la disponibilidad de moscas estériles.
Entre ellas destacan fumigaciones experimentales en áreas consideradas prioritarias y la instalación de trampas de supresión elaboradas con atrayentes biológicos que buscan reducir las poblaciones de moscas adultas.
El funcionario explicó que la estrategia responde a la necesidad de actuar de inmediato y no esperar únicamente a la llegada de mayores volúmenes de insectos estériles.
De acuerdo con la información presentada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), a partir de junio comenzará a operar gradualmente la planta de producción ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, con una capacidad inicial de 20 millones de moscas estériles por semana.
La meta es incrementar progresivamente la producción hasta alcanzar 100 millones semanales hacia noviembre, lo que permitiría fortalecer la cobertura en regiones que actualmente permanecen sin protección.
Sin embargo, Amaya García advirtió que aun con una mayor disponibilidad de insectos estériles, el combate al gusano barrenador requerirá mantener acciones preventivas permanentes en ranchos y zonas ganaderas, debido a la elevada capacidad reproductiva de la mosca responsable de la plaga.
Por ello, insistió en que la participación de productores y autoridades será determinante para evitar que el problema se extienda hacia nuevas regiones de Tamaulipas.




