Por Salvador Valadez C.
Expreso-La Razón
Más de 600 vehículos abandonados o convertidos en chatarra han sido retirados de las calles de Ciudad Victoria durante las últimas semanas como parte del programa permanente de limpieza urbana que realiza el Ayuntamiento a través de la Dirección de Seguridad, Tránsito y Vialidad.
Las acciones iniciaron en el primer cuadro de la ciudad, donde se concentraba una importante cantidad de unidades en desuso ocupando espacios públicos, pero posteriormente se extendieron hacia distintos sectores de la capital con el propósito de mejorar la imagen urbana y eliminar focos potenciales de contaminación e inseguridad.
José Luis Arroyo, coordinador operativo de Tránsito Municipal, explicó que el operativo contempla dos procedimientos distintos dependiendo de las condiciones físicas de las unidades detectadas en la vía pública.
El primero corresponde a vehículos considerados como chatarra total, es decir, aquellos que presentan condiciones de abandono extremo y carecen de elementos esenciales para su funcionamiento, como motor, llantas, puertas o cristales.
En estos casos, cuando existe una denuncia ciudadana o un reporte emitido por las autoridades de monitoreo y vigilancia, personal de Tránsito procede a verificar la situación y posteriormente ordenar el retiro inmediato de la unidad para liberar el espacio público.
“El objetivo es evitar que estos vehículos permanezcan durante meses o incluso años ocupando espacios en la vía pública, generando acumulación de basura y deterioro de la imagen urbana”, señaló.
El segundo procedimiento aplica para automóviles que se encuentran completos, pero permanecen estacionados durante largos periodos sin utilizarse. En estos casos, la autoridad coloca una notificación dirigida al propietario para que retire la unidad en un plazo de 24 horas.
Si el propietario no atiende el aviso dentro del tiempo establecido, se procede al arrastre mediante grúas autorizadas y el vehículo es trasladado al corralón municipal o, dependiendo del caso, a depósitos particulares.
El funcionario recordó que mantener vehículos abandonados en la vía pública genera sanciones económicas. La multa establecida es de aproximadamente 900 pesos, a lo que se suma el costo del arrastre, estimado en 700 pesos, además de una tarifa diaria de permanencia en el corralón municipal cercana a los 117 pesos.
En caso de que la unidad sea enviada a un corralón privado, los costos pueden variar de acuerdo con las tarifas autorizadas por cada empresa concesionaria.
Arroyo explicó que además de afectar la imagen de la ciudad, muchos de estos vehículos terminan convirtiéndose en refugio de fauna nociva, acumulación de basura o puntos de riesgo para actividades ilícitas, por lo que su retiro también forma parte de las estrategias preventivas de seguridad.
El operativo continuará durante todo el año y se extenderá a diferentes colonias de la ciudad, atendiendo reportes ciudadanos y recorridos permanentes realizados por personal de Tránsito y otras dependencias municipales, con el propósito de mantener libres las vialidades y mejorar las condiciones del entorno urbano.




