Por. Grecia Navarro
A primera vista un torneo de fútbol y la seguridad digital parecen no tener nada en común, sin embargo, están más cerca de lo que parece. Cada evento masivo es una oportunidad para el fraude por lo que el Mundial no es la excepción, ya que en pocas semanas concentra a millones de visitantes haciendo exactamente lo mismo al mismo tiempo, comprando boletos, contratando streaming, buscando promociones, reservando hospedaje o restaurantes y comprando merch oficial, esto para el cibercrimen es terreno fértil.
Una cifra alarmante es la de Check Point en donde se registraron alrededor de 9,741 dominios fraudulentos en abril de 2026, es decir, dos meses previo al Mundial, el contraste con el pasado es enorme puesto que en las vísperas de Qatar 2022, Kaspersky había advertido la detección de al menos 170 dominios fraudulentos. Estamos hablando de un salto enorme de 170 a 9 mil en apenas cuatro años, esto se debe a la implementación de la inteligencia artificial culpable de que acelere el proceso y permite a los atacantes crear sitios falsos en minutos, no en semanas.
Las maneras en cómo operan los ciberdelincuentes son diversas, una de ellas es la tienda falsa para comprar boletos, un dominio que a simple vista parece la tienda oficial, pues imita la marca, otros productos que ofertan dentro de esos sitios son las playeras de los equipos, souvenirs del Mundial lo interesante son los descuentos llamativos de hasta un 80% y envío gratuito. Crear confusión es lo primordial pues generan una falsa sensación de legitimidad para que las personas compren.
Otro escenario es el hospedaje, en abril del presente año, el sitio de reservaciones Booking reconoció que sufrió accesos no autorizados a los datos personales de sus clientes, como los nombres, correos, teléfonos y detalles de las reservaciones, respecto a la información financiera, afortunadamente no fue comprometida. Pero los datos expuestos bastaron para desatar el phishing, una modalidad de fraude que opera mediante correo electrónico, en esta ocasión su modus operandi consistía en redireccionar a las personas a otro sitio web para que realizarán “un pago pendiente” de su reservación.
Para no caer en un fraude por motivo del Mundial, el tip de oro es desconfiar de la urgencia, porque el cibercrimen explota la psicología, dado que juega con las emociones y con la prisa por conseguir un boleto, hospedaje o una promoción antes de que “se agote”. Duda siempre cuando veas descuentos demasiado buenos para ser verdad, lee con cuidado el nombre del dominio de las plataformas en las que compras y desconfía si un sitio te redirige a otro para capturar tus datos financieros. Está en nuestra cancha informarnos para protegernos, comparte el presente artículo a tu familia y amistades.
Grecia Navarro
Abogada especializada en Derecho Digital
@Click.and.law




