18 junio, 2026

18 junio, 2026

Que tan grande es el BIG

Trópico de Cáncer/ Jesús Collado Martínez

El episodio de alejamiento entre las fuerzas encargadas de la persecución del crimen organizado y la seguridad interior en Estados Unidos y en México, que hizo crisis con el secuestro ilegal y encubierto del Mayo Zambada y llegó al punto más álgido con el descubrimiento de la muerte accidental de dos agentes de la CIA trabajando en coordinación con el Gobierno panista de Chihuahua, ambos hechos sin conocimiento ni autorización del Gobierno de México, parece haber encontrado un punto de inflexión.
 
El pasado 12 de junio de 2026, en la nueva sede de la Embajada de los Estados Unidos en México, se llevó a cabo una reunión presidida conjuntamente por el embajador estadounidense Ronald Johnson y el canciller mexicano Roberto Velasco Álvarez en la que pusieron en marcha un mecanismo al que denominaron  Grupo Bilateral de Implementación, BIG por sus siglas en inglés, Bilateral Implementation Group, con el objetivo de combatir el crimen transnacional e iniciando con ello una nueva etapa en la cooperación entre las dos naciones.
 
El BIG es un mecanismo de coordinación operativa diseñado para centralizar las tareas de inteligencia y contención del crimen organizado transnacional, de acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores, es un nuevo mecanismo de diálogo entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, y durante su instalación ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de reforzar las acciones contra el tráfico de drogas, armas y personas.
 
El Grupo BIG está integrado por agencias estadounidenses de seguridad y sus contrapartes mexicanas, cuyo objetivo es mejorar la ejecución de las iniciativas de cooperación entre ambos países.  En la reunión participaron representantes de 15 agencias gubernamentales de Estados Unidos y sus homólogos mexicanos.
 
Asistieron a esa reunión por parte de los Estados Unidos: la DEA, el FBI, la ATF encargada de frenar el flujo ilegal de armas hacia México, el Servicio de Alguaciles de EUA, la CBP Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, el ICE, la Patrulla Fronteriza de EUA, la Guardia Costera, la OFAC encargada del Control de Activos Extranjeros, la FinCEN que analiza y comparte datos para rastrear lavado de dinero, el NORTHCOM Comando Norte de EUA que coordina el apoyo militar estadounidense, la CIA Agencia Central de Inteligencia, la DIA Agencia de Inteligencia de la Defensa, el INL que es la oficina que financia programas y equipo de seguridad bilateral.
 
Por el Gobierno de México asistieron la SEDENA Secretaría de la Defensa Nacional, la SEMAR Secretaría de Marina, la GN Guardia Nacional, la SSPC Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el CNI Centro Nacional de Inteligencia que es la agencia encargada de procesar información estratégica para prevenir delitos, alertar sobre amenazas y preservar la seguridad del país.
 
La agenda del BIG es amplia y responde a los desafíos más urgentes de la frontera compartida. El Embajador Ronald Johnson afirmó que bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, ambos países trabajan para detener el flujo de fentanilo y otras drogas ilícitas, armas de fuego ilegales y tráfico de personas, combatir a las organizaciones criminales transnacionales, frenar la migración ilegal, desmantelar el financiamiento ilícito y robo de combustible, y enfrentar amenazas emergentes mediante el uso de tecnologías avanzadas y otras herramientas.
 
El Embajador Johnson destacó que México ha asegurado más de 400 toneladas métricas de drogas y ha desmantelado más de 2300 laboratorios ilegales. En la reunión también se mencionó que México realizó 96 extradiciones y 92 transferencias a custodia de Estados Unidos, entre ellas cuatro de los diez fugitivos más buscados por el FBI.
 
Hasta ahora la relación bilateral estaba estancada entre la amenaza de EUA de perseguir y atacar a los carteles de la droga en nuestro territorio y la firme defensa de México de su soberanía nacional. La puesta en marcha del grupo BIG permitirá transitar a las dos naciones a que la cooperación bilateral Estados Unidos-México se desarrolle con pleno respeto a la soberanía e integridad territorial de cada país, basándose en principios de confianza mutua, responsabilidad compartida y diferenciada, así como cooperación sin subordinación.

De aquí en adelante deberá ser algo cotidiano que sepamos que en el marco de las acciones del Grupo de Implementación se realicen acciones conjuntas de autoridades mexicanas y norteamericanas contra el crimen organizado, con plena coordinación y sin deterioro de la soberanía nacional. Veremos si el BIG es tan grande como sus propósitos.

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