Por Antonio H. Mandujano
Expreso
Aunque Nuevo León es reconocido a nivel nacional por la tradición gastronómica del cabrito, gran parte de los animales que abastecen ese mercado proviene directamente de Tamaulipas, donde la caprinocultura continúa consolidándose como una actividad estratégica para las familias rurales del Altiplano y otras regiones semiáridas de la entidad.
En números, la entidad mantiene actualmente un inventario estimado de entre 180 mil y 200 mil cabezas de ganado caprino, lo que permite generar cada año entre 90 mil y 100 mil crías de cabrito, muchas de las cuales se comercializan dentro y fuera de la entidad.
Dichos datos, fueron brindados a Expreso por el director de Extensionismo Pecuario y Forestal de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, Eduardo Esteban Maraboto Martínez, quien destacó como es que “el principal producto de toda esta zona es el cabrito».
«Hemos diseñado un esquema desde hace tres años mediante el cual nuestros técnicos extensionistas identifican los animales que ya están en punto para sacrificio y apoyan a los productores en todo el proceso de comercialización para que obtengan un mejor ingreso”, explicó.
Así también, Maraboto Martínez destacó que la caprinocultura representa una alternativa productiva fundamental en regiones donde otras actividades agropecuarias enfrentan severas limitaciones por las condiciones climáticas y geográficas.
“La cabra prospera donde prácticamente ninguna otra actividad rural puede hacerlo. Son zonas áridas, con pocas precipitaciones y terrenos accidentados».
«Este animal tiene la capacidad de aprovechar arbustos y vegetación rústica que otros animales no consumen, produciendo proteína de alta calidad a través de su carne y leche”, señaló.
Actualmente, dijo, que productores del Altiplano tamaulipeco reciben asistencia técnica para mejorar la sanidad, nutrición y reproducción de sus hatos, con estrategias como vacunaciones, desparasitaciones y suplementación alimenticia en etapas críticas de gestación y lactancia.
El funcionario reconoció también que la actividad aún se encuentra en proceso de recuperación tras varios años de sequía severa que afectaron considerablemente los inventarios pecuarios del estado.
Sin embargo, aseguró que las condiciones climáticas más favorables registradas desde 2023 han permitido iniciar una etapa de repoblación y crecimiento de los hatos caprinos.
En materia de producción nacional, Tamaulipas se ubica entre los principales estados productores de caprinos del país.
Y es que datos del Sistema de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP) reportan que durante 2024 la entidad produjo más de 1,500 toneladas de carne caprina en canal, mientras que la Secretaría de Desarrollo Rural mantiene programas específicos para fortalecer la genética y productividad de los rebaños.
Nuevo León consume, Tamaulipas produce
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la entrevista fue la referencia al papel que juega Tamaulipas en el suministro de cabrito para Nuevo León.
“Existe la idea de que Nuevo León es productor porque ahí se consume mucho cabrito, pero realmente es un gran consumidor. Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas y San Luis Potosí son estados que abastecen buena parte de la demanda de los restaurantes neoloneses”, afirmó.
Agregó que muchos productores históricamente vendían sus animales a intermediarios que acudían directamente a los ranchos para surtir negocios y restaurantes regiomontanos, obteniendo precios muy por debajo del valor comercial final.
Para revertir esta situación, el Gobierno de Tamaulipas implementó un esquema de comercialización directa mediante el cual los productores reciben mayores ganancias por sus animales, eliminando parte de la intermediación.
Buscan procesar cabrito con certificación TIF
Como parte de los proyectos de valor agregado, la Secretaría de Desarrollo Rural trabaja en la ampliación del rastro Tipo Inspección Federal (TIF) de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas para incluir una línea especializada en el procesamiento de caprinos y ovinos.
La intención es comercializar cabritos empacados al vacío y con certificaciones sanitarias que permitan acceder a mercados más rentables dentro y fuera del estado.
“Ya no sería solamente vender el animal en pie o en canal; se le daría un valor agregado importante al producto, beneficiando nuevamente al productor y fortaleciendo la presencia del cabrito tamaulipeco en otros mercados”, indicó.
Además de impulsar la comercialización, durante 2026 la Secretaría ha desarrollado acciones para mejorar la calidad genética de los hatos caprinos mediante evaluaciones reproductivas de sementales y programas de extensionismo en municipios del Altiplano como Jaumave, Tula y Bustamante.
Por tanto, la caprinocultura continúa siendo una de las actividades pecuarias más importantes para cientos de familias rurales de Tamaulipas, que además de garantizar el autoconsumo encuentran en la venta de cabritos una fuente clave de ingresos en regiones donde las opciones productivas son limitadas.




