Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no deben salir de una clínica u hospital con las manos vacías cuando el medicamento que les recetó su médico no se encuentre disponible en farmacia, aseguró el titular del IMSS en Tamaulipas, José Luis Aranza.
El funcionario afirmó que la institución está obligada a ofrecer un fármaco sustituto o adquirir el tratamiento mediante el mecanismo de compra emergente.
El funcionario explicó que el procedimiento inicia desde el momento en que la farmacia informa que no existe disponibilidad del medicamento. En ese caso el médico puede emitir una nueva receta con otro fármaco de la misma familia y con el mismo efecto terapéutico.
Si tampoco existe esa alternativa, el instituto debe realizar una compra emergente para garantizar el tratamiento.
«El paciente no se puede ir sin su medicamento. Si no hay el medicamento A, existe el medicamento B o el medicamento C; y si tampoco contamos con uno de esa familia, recurrimos a un mecanismo administrativo que se llama compra emergente», declaró.
Este procedimiento aplica para cualquier medicamento prescrito por un médico del IMSS y que el tiempo máximo para surtirlo es de 72 horas.
Agregó que el trámite debe solicitarse con el personal de Atención y Orientación al Derechohabiente, conocido en muchas unidades como Trato Digno.
«Estamos obligados como instituto a otorgar el 100 por ciento de los medicamentos que los médicos prescriben.»
Reconoció que muchos pacientes desconocen este derecho, por lo que pidió a los medios de comunicación ayudar a difundir el procedimiento para evitar que los derechohabientes suspendan sus tratamientos por falta de información.
«Qué bueno que ustedes nos ayudan a informar. Si no hay medicamento en farmacia, existe un procedimiento institucional que obliga al IMSS a conseguirlo. El derechohabiente debe conocer ese mecanismo.”




