Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Luego de un periodo de precipitaciones que favoreció la recuperación de presas, ríos y cuerpos de agua en distintas regiones del estado, Tamaulipas se prepara para enfrentar un panorama muy distinto durante los próximos dos meses, ya que los pronósticos oficiales anticipan un julio y agosto con escasas lluvias y temperaturas elevadas, debido al desarrollo de la canícula.
De acuerdo con el coordinador estatal de Protección Civil, Luis Gerardo González de la Fuente, durante este periodo disminuirá de manera importante la probabilidad de precipitaciones, mientras que el calor se intensificará en gran parte del territorio tamaulipeco, por lo que llamó a la población a mantenerse atenta a los avisos meteorológicos y tomar medidas preventivas.
La canícula es un fenómeno climático que suele presentarse a mediados del verano y se caracteriza por una reducción temporal de las lluvias, cielos más despejados y un incremento en las temperaturas, condiciones que favorecen jornadas de calor extremo y elevan el riesgo de golpes de calor, incendios de pastizales y una mayor demanda de agua.
Aunque la temporada de ciclones tropicales en el Atlántico y el Golfo de México permanece vigente, las autoridades aclararon que ello no implica que Tamaulipas registre lluvias constantes, ya que la llegada de precipitaciones dependerá de la evolución y trayectoria de los sistemas tropicales que puedan formarse durante las próximas semanas.
Protección Civil estatal indicó que el escenario previsto contempla una disminución de la actividad pluvial durante julio y agosto, con una recuperación de las lluvias hasta septiembre, cuando históricamente aumenta la presencia de ondas tropicales, bajas presiones y ciclones que favorecen las precipitaciones en la entidad.
Este pronóstico llega después de un mes de junio particularmente benéfico para Tamaulipas, donde las lluvias registradas durante las últimas semanas permitieron una importante recuperación hídrica, con incrementos en los niveles de presas, ríos, lagunas y otros cuerpos de agua, además de mejorar las condiciones para el campo y contribuir a mitigar los efectos de la sequía que afectó a diversas regiones del estado durante los últimos meses.
Gracias a esas precipitaciones, varios municipios también experimentaron una mejora en la disponibilidad del recurso hídrico y una disminución en la presión sobre los sistemas de abastecimiento de agua potable.
Sin embargo, las autoridades advirtieron que este alivio podría verse limitado durante el bimestre de julio y agosto si se confirma el periodo de baja precipitación pronosticado.
Por ello, Protección Civil reiteró el llamado a la población para hacer un uso responsable del agua, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación, mantenerse bien hidratada y seguir las recomendaciones que emitan las autoridades, mientras Tamaulipas entra a una etapa en la que el calor volverá a ser el principal protagonista, en espera de que las lluvias retornen con mayor fuerza a partir de septiembre.




