Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
La baja rentabilidad del sorgo está llevando a un creciente número de productores del centro de Tamaulipas a replantear sus esquemas de siembra y migrar hacia el maíz, cultivo que actualmente ofrece mejores precios de comercialización y mayores posibilidades de obtener utilidades.
De acuerdo con Ángel Lara Martínez, productor de la región y líder agrícola, entre un 20 y un 30 por ciento de los agricultores del ciclo primavera-verano podrían optar por sembrar maíz este año, impulsados principalmente por la diferencia de hasta mil pesos por tonelada respecto al sorgo.
La tendencia comienza a tomar fuerza en una región que abarca desde Jiménez hasta Altamira, donde cada año se establecen alrededor de 150 mil hectáreas, tradicionalmente dedicadas al sorgo.
“El sorgo dejó de ser rentable para muchos compañeros. El ciclo pasado cerró entre 3 mil 300 y 3 mil 500 pesos por tonelada, mientras que el maíz se comercializó entre 4 mil 600 y 4 mil 800 pesos, lo que representa una diferencia importante para el productor”, explicó.
Aunque sembrar maíz en condiciones de temporal era una práctica poco común en la región, el atractivo económico está llevando a más agricultores a asumir el riesgo, aprovechando además las lluvias registradas en las últimas semanas, las cuales han favorecido la preparación de los terrenos para el inicio de las siembras programadas para mediados de julio.
Sin embargo, Lara Martínez advirtió que la decisión no está exenta de riesgos.
Y es que mientras el sorgo es reconocido por su resistencia a la sequía y su capacidad de producir incluso con precipitaciones limitadas, el maíz demanda una mayor disponibilidad de humedad para alcanzar rendimientos satisfactorios.
“El sorgo es un cultivo muy noble porque con una lluvia puede dar cosecha; el maíz no. Si le falta agua, simplemente no produce”, señaló.
Pese a ello, la búsqueda de una mejor rentabilidad está impulsando el cambio entre los productores de la región centro, quienes ven en el maíz una alternativa para enfrentar los bajos precios que han golpeado al sorgo durante los últimos ciclos agrícolas.
Ante el arranque inminente de la temporada de siembras, el dirigente agrícola también urgió a las autoridades estatales a acelerar la entrega de apoyos en semilla de sorgo y maíz, al considerar que estos incentivos pueden representar un ahorro cercano a los seis mil pesos para cada productor beneficiado.
Por último, detallo que esta posible migración de miles de hectáreas de sorgo hacia el maíz marca uno de los cambios más significativos en el panorama agrícola reciente del centro de Tamaulipas, motivado por una realidad que los productores consideran cada vez más evidente: sembrar sorgo ya no deja las ganancias de antes.




